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Director y fundador de este medio es entrevistado por Prensamerica Internacional

 

Entrevista con este polémico intelectual costarricense

Alberto Cañas: “Prefiero ser honorable que Presidente de la República”

Los años no le han puesto mesura al escritor, periodista y político nacional que deja una amplia huella cultural.

Melissa López Cisneros y Geovanny Jiménez S., CulturaCR.NET,
12 de abril de 2012.
prensa@culturacr.net

Alberto Cañas es un prestigioso intelectual que ha destacado por su papel como escritor, político, diplomático, abogado y periodista. Cañas ha desarrollado su vida y su carrera entre detractores y defensores, sus posiciones radicales y a veces intransigentes –en política, literatura o periodismo- lo han conducido por ese camino sinuoso.

Para él leer en Internet es patético (habrá que imprimirle esta entrevista para que la pueda leer), para él no hay buena poesía sin rima y sin buen ritmo, para él la televisión nacional no tiene nada que valga la pena para buscar el control remoto y encenderla; las noticias las lee en el periódico.

Sus primeros roces con los libros  los tuvo a sus escasos tres años y desde entonces ha sido un empedernido enamorado de las letras, desde la escritura del teatro y la literatura principalmente, pero también en su obra como periodista, donde ha sido director del diario “Excelsior” y se ha desempeñado de manera destacada en otros medios que tuvieron preeminencia en el pasado. Sus artículos en la columna “Chisporroteos” del diario la República, donde destacan por manifestar con irreverencia su opinión sobre la realidad  nacional, es un buen ejemplo de su pluma y su espíritu aguerrido. Además, aún da clases universitarias.

Este personaje poseedor de gran cantidad de premios como: el Magón en 1976, el  García Monge, Aquileo Echeverría y el más reciente: el Pío Víquez, por  su gestión en periodismo de opinión.

En política ha sido un ferviente figuerista y liberacionista, que dejó el partido desde que –en sus propias palabras- los Arias se apoderaron de él. Entonces, desde esa fecha, apoyó a Otón Solís en la fundación del Partido Acción Ciudadana, su nueva trinchera, donde también ha logrado tener influencia tanto positiva como negativa.

Fue Presidente de la Asamblea Legislativa, además de convertirse en el primer Ministro de Cultura, y confiesa que disfrutó mucho ser diputado, más que cualquier otra cosa, excepto la escritura.

Cañas atendió a CulturaCR.NET para mostrarnos una pincelada de la esencia que lo compone.

Usted fue el primer ministro de Cultura, Juventud y deporte, ¿qué contraste puede hacer entre la cultura que se manifestó en ese momento y la que vemos hoy?
Nosotros creíamos que la cultura debía llevarse al pueblo, fundamos una compañía de teatro (la Compañía Nacional de Teatro) que recorría el país durante nueve meses y terminaba en San José, mostrando las cuatro obras que se habían montado para la gira. Pero ya nada de eso existe.

¿Cuándo dejó de ejercer el Derecho para dedicarse al Periodismo?
Yo empecé a ejercer periodismo desde antes graduarme y continué a pesar de tener mi bufete de abogado, manteniendo una columna semanal al comienzo en “Diario Costa Rica”. Y me dediqué aún más con la fundación del periódico La República, en el que  fui director por medio tiempo, desempeñándome en la mañana como abogado y en la tarde y noche como periodista.

¿Y cuándo tomó la decisión definitiva de retirarse de su carrera de Derecho?
Me retiré cuando en los años 70 Pepe Figueres me nombró Ministro de Cultura, recuerdo que les dije a mis compañeros del bufet: “Creo que no vuelvo, en cuatro años encontraré otra cosa que hacer, porque ya me aburrí de ser abogado”.

¿Qué influyó en esa  decisión?
Que a pesar de que no me iba mal, porque yo era abogado y notario del Banco Nacional, lo que me permitía mantener mi casa y mi familia, me di cuenta que en Costa Rica ser abogado se había convertido en ser gestor de contratos para extranjeros y eso no me gustaba.
De ahí pasé a una cosa muy seria que fue el periódico Excelsior, donde estuve los dos años que duró, hasta que lo quebraron.

¿Fue importante para usted ser director del Excelsior?
La experiencia periodística más grande que he tenido en mi vida, yo creo que es el mejor periódico que existió en Costa Rica.

¿Cuál era la principal diferencia de ese periódico con el resto que se desarrollaban en ese momento?
Iniciando porque era un periódico con una página editorial abierta, se le permitía a cualquier persona manifestarse, con el suficiente conocimiento para hacerlo, pues por primera vez no se exigía afiliación política. Aparte, tenía un gran énfasis con las noticias de América Latina y además era un diario  con continuas novedades; por ejemplo, todos los domingos había un artículo sobre un personaje costarricense. Rompimos con  muchas tradiciones del periodismo que se gestaba en el país, y que luego muchos periódicos copiaron principalmente la Nación.

¿Considera que hubo un cambio significativo entre la literatura del siglo XX a la de ahora?
Un descenso significativo diría yo, porque las editoriales están publicando todo lo que les llega y a ningún escritor joven le hacen el trabajo de ponerlo en manos de alguien que sepa, para que le muestre los defectos de la obra que escribió y los corrija para que salga pulida.

¿Y en el pasado esto era diferente?
Sí claro, en la Editorial Costa Rica una persona como Lilia Ramos, tomaba a un escritor joven y lo aconsejaba con respecto a qué quitar o agregar de su novela.
No como ahora, que los libros los imprimen a como salieron de la máquina de escribir y por supuesto son malísimos.

¿Para usted quién se merece el premio Magón en este momento?
Julieta Dobles, Samuel Rovinski y otros personajes importantes.

¿José León Sánchez?
Se lo merecía, pero  abandonó su país, se autoexilió en México, se volvió un vendedor comercial de Best Sellers.

 ¿Qué piensa de la nueva ley de Premios Nacionales y del conflicto que se ha generado?
Es el mamarracho más grande que se ha redactado en Costa Rica, es decir, acaba con los premios. Es un completo disparate, indefendible.

¿Qué le mejoraría usted para que fuera aprobada?
Esa debe eliminarse del todo. Reformaría inteligentemente la que ya existe. Aparte, ni siquiera está escrita en un buen español, hay que cambiarle mucha coma, por punto y coma.

¿Qué opina de la idea de unificar todos los esfuerzos que se hacen en materia de cultura, e incluirlos en un mismo programa como lo es el Plan Nacional de Cultura?
Las leyes amarran, las leyes limitan, toda ley  implica una disminución de la libertad personal del ser humano, mucho más la de un ministro. No hay en el mundo nada peor que las leyes, se lo dice un abogado; es mejor que cada ministro traiga su programa y se mueva con libertad.

En esa misma línea ¿cuál es su opinión sobre la ley que pretendió formar un Colegio de Profesionales en las Artes?
Entonces quiere decir que para ser poeta hay que ser miembro del poder, pero para ser hijueputa no. Eso es como creer que para serlo es necesario pasar por la Universidad de Costa Rica.

¿Qué es lo que un escritor nunca puede dejar de hacer para mejorar su obra?
Algo muy importante que debe hacer un escritor es botar, botar…
Yo por ejemplo empecé a escribir en el Liceo de Costa Rica y no he publicado más que dos cuentos, de todo lo que realicé antes de los 35 años, lo demás lo boté por inservible.

El famoso triángulo de los dramaturgos costarricenses: Gallegos, Rovinski y Cañas, ¿cómo los visualiza usted?
Están desactualizados los tres. En su momento cada uno trabajo por su cuenta, jamás nos consultamos nada,  hasta luego del estreno que nos reuníamos a ver que nos parecía la obra.

¿Y entre los contemporáneos cuáles considera usted que resaltan?
Jorge Arroyo, Miguel Rojas, Melvin Méndez, Claudia Barrionuevo y Ana Istarú.

¿Y qué nos podría decir de cada uno de ellos?
Jorge arroyo esta para escribir una obra en la mañana y otra en la tarde.
Miguel Rojas no ha logrado arrancar, no cuida bien los diálogos, su obra tiene muchos flecos,  aunque no por eso deja de tener talento y buen gusto. Claudia Barrionuevo va por buen camino, pero le falta madurez. Ana Istarú es buena pero se limita mucho a sí misma con el tema del feminismo, porque a la larga todas sus obras tienden a decir lo mismo, pero tiene talento. Melvin Méndez lo está haciendo muy bien.

En  el pasado había una fuerte clase política que iba a la vanguardia por un cambio real para la nación, ¿considera que aún existe un grupo parecido de personas que luchen por el país?
Si existe esté metido en las universidades, porque lo que es en la política no lo veo, lamentablemente hasta el momento no hemos logramos atraer a un grupo fuerte en el PAC, hay gente importante, pero falta fuerza.

¿Y entre la juventud no cree que pueda surgir alguno?
Hay una gran cantidad de jóvenes, de estudiantes, que posiblemente se están  preparando, pero en este momento no han levantado cabeza, yo no sé qué pasa que están aplanados.

¿Necesita el Partido Acción Ciudadana una reconfiguración de su bloque en el poder o debe seguir  bajo el liderazgo de Otón Solís?
En los años 50 nunca se me ocurrió que en Liberación había que desligarse del liderato de don Pepe Figueres, ni los calderonistas tenían que prescindir de Calderón Guardia.
La  gente que arma un partido lo dirige, la prueba es que Otón Solís a pesar que estuvo por un tiempo inactivo, y que ha dicho que no quiere ser más candidato, uno lo ve que se está convirtiendo en una figura básica de lo que está pasando en el país; hasta  logró meter el impuesto a las zonas francas en el Plan Fiscal.

¿Cuál  es el principal cambio que usted ve del partido Liberación Nacional de sus inicios al que se presenta  ahora?
Diría que cayó en manos de gente que nunca fue liberacionista, como los señores Arias.

¿Y con respecto al gobierno?
A Laura Chinchilla le renunció el Ministro de Hacienda, pero nombra a un banquero de vicepresidente, si renuncia otro ministro tiene que poner al otro vicepresidente, y si sigue sucediendo va tener que nombrarse ella de ministra, porque es incapaz de ver más allá de la fachada de la casa presidencial.

¿Ve al PAC ganando las próximas elecciones sin una alianza?
Lo que pasa es que le están pidiendo que haga una alianza con los corruptos, entonces ya va fregado. Además cuando se hace una alianza con los corruptos, ellos siempre van a pedir algo a cambio y, al menos yo, prefiero ser honorable que ser presidente de la República.

Aquí otra entrevista con Alberto Cañas realizada en 2008

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SONDEO

ESCRITORES

Adriano Corrales
Alberto Cañas
Alfonso Chase
Ana Istarú
Antidio Cabal
Arabella Salaverry
Carlos Rubio
Carlos Salazar Herrera
Eunice Odio
Evelyn Ugalde B.
Frank Ruffino
Francis González
Geovanny Debrús J.
Guillermo Fernández
Laura Zúñiga
Luis Enrique Arce N.
Mariamalia Sotela
Rafael Ángel Herra
Samuel Rovinski
Sebastián Potenzoni
Tatiana Lobo W.
Uriel Quesada
Yadira Calvo

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