Esta mañana, como es usual cada enero, fueron anunciados los Premios Nacionales que otorga el Ministerio de Cultura a creadores del país en varias categorías.
Entre ellos también fue anunciado el Premio Clodomiro Picado en Ciencia y en Tecnología, que fue introducido por el Ministro de esa cartera y otorgado este año a Carlos Santamaría Quesada, en su trabajo con marcadores moleculares, una contribución significativa para diagnósticos y pronósticos médicos, así como al doctor Pablo Sobrado Castro.
El Premio Aquileo Echeverría en Música fue dado al señor Vinicio Meza Solano, "considerando la riqueza armónica, melódica y rítmica de las obras presentadas, especialmente la obra Invención Sinfónica, así como el lenguaje contemporáneo con detalles latinos".
En literatura los tres géneros de ficción fueron compartidos, en combo doble. Novela: Warren Ulloa por "Bajo la lluvia Dios no existe" y Alfonso Chacón por "El luto de la libélula". Cuento: Faustino Desinach por la obra "Balada clandestina" y Virgilio Mora por su obra "Puta vida". Poesía: Juan Carlos Olivas por "Bitácora de los hechos consumados" y Alfredo Trejos por su obra "Cine en los sótanos". No ubicable: Rolando Castillo "Glaciaciones e interglaciaciones en Costa Rica", según el jurado "por la calidad de la edición y lo asequible del lenguaje, así como la rigurosidad del trabajo de campo".
En ensayo el ganador fue al folósofo Claudio Gutiérrez por sus "Obras completas", como trabajo de toda una vida.
En artes plásticas, el premio también fue compartido, para la Asociación Costarricense de Acuarelistas "por ejercer un papel determinante a lo largo de diez años en la legitimación y posicionamiento de la acuarela como medio de expresión plástico" y a la señora Grace Herrera Amighetti "por una obra que refleja una amplia y sólida trayectoria a lo largo de una extensa carrera profesional, que abarca múltiples técnicas de expresión y muestra un sólido proceso de investigación".
Em historia fue a la obra de Emmanuel A. Barrantes, Hilda María Bonilla y Olga Marta Ramírez: "Las subsistencias en una coyuntura de crisis: producción, consumo y nivel de vida. Costa Rica 1905-1925", por "brindar una interpretación novedosa de los efectos de la crisis internacional sobre la economía y la sociedad costarricense en ese período".
En dramaturgia se dedicó el reconocimiento a Wálter Fernández por su obra "De psicópatas y otros hombres", siguiendo el criterio de que "presenta una fusión entre lo estético y lo intelectual, así como una parquedad escenográfica que, sin embrago, logra transmitir una denuncia sobre el quehacer teatral".
Como director de teatro fue a Roberto White y como actor a Rubén Pagura por su participación en la obra "Romeo y Julieta: tragedia gastronómica para actor y utensilios de cocina". Actriz Ana Clara Carranza en "Madre coraje".
De Pagura el jurado dijo que hay "un trabajo actoral que muestra un gran desempeño histriónico, acompañado de una excelente solvencia técnica y presencia escénica que conduce al público a través de la historia". En el caso de Carranza por "su eficiente interpretación, en la cual logra una fuerza dramática capaz de sostener la intensidad dramática de la obra".
En escenografía ganó Carlos Nuevo, por la obra 20.000 Leguas de Viaje Submarino, mejor actor de reparto fue para Antonio Rojas Vargas, por su trabajo en la obra Mi Vida Alrededor de 500 metros, para actriz de reparto para María Fernanda Campos y Natalia Arias, por su trabajo en la obra Madre Coraje, y el mejor grupo teatral fue designado Sotavento, "por su constante producción de espectáculos que enriquecen la oferta teatral en el país, a partir de lenguajes artísticos que alimentan la escena interdisciplinaria nacional".
En Danza el ganador fue la obra "Ojo de vidrio" de Hazel González, Gustavo Hernández y Antonio Corrales, "por poseer coherencia dramática y una adecuada articulación entre los aspectos plásticos, conceptuales y técnicos", y el mejor intérprete fue José Raúl Martínez. El mejor grupo fue dado a "Las hijas de otro".
El mejor grupo coral fue el Coro Sinfónico Nacional del Centro Nacional de la Música por su trayectoria a lo largo de 37 años de existencia.
El Pío Víquez fue "otorgado a Alberto Cañas Escalante porque "su trayectoria no tiene parangón como adalid de la cultura, de las letras, y en especial, del periodismo de opinión en el país".
El Premio García Monge a la Divulgación Cultural fue otorgado al equipo de Canal 15 "por emitir una programación cuyos ejes prioritarios son la difusión cultural y educativa, bajo conceptos como la diversidad, la comunicación inclusiva, la perspectiva de género, el debate de ideas y la accesibilidad a las expresiones artísticas sin distingo de clase o condición social".
Los premios del Ministerio de Cultura siguen demostrando comportarse de manera endémica y premiar a las mismas entidades y personas ligadas a los representantes de los jurados, según el criterio de las personas consultadas en redes, no obstante, se reconocen méritos importantes en cada uno de los ganadores.
"No puedo creer que los jurados hagan eso. No entiendo esa necesidad de dividir premios", planteó Caucel Wiedii, en su Facebook. Este nuevo hábito de los jurados para ponerse de acuerdo, tiene a gente molesta, principalmente porque existen sospechas de que los jurados estén repartiéndose los premios convenientemente, no necesariamente por mérito.
En estos momentos una nueva Ley de Premios Nacionales se discute en la Asamblea Legislativa, con fuerte oposición de los creadores del país.
Aquí puede ver los jurados de esta edición de los premios.