El pasado miércoles 18 de enero los acompañados por San José.
Melissa López Cisneros, CulturaCR, 21 de enero de 2012.
melissa@culturacr.net
La historia de un loco con suerte como Beltrán Cortes, presunto asesino del doctor Moreno Cañas, fue lo que inspiró la última edición del Nocturbano, la cual nos llevó a conocer el recorrido de este personaje el 23 de Agosto de 1938 a través de barrios como Aranjuez, Otoya y Amón.
Como si pudiéramos sentirnos dentro de la película costarricense "La región perdida" (investigando la muerte de Moreno Cañas), la Casa del Cuño fue el punto de partida del tour, lugar donde Beltrán Cortes pasó corriendo con un revolver en la mano en completo delirio luego de matar, según cuenta la historia oficial, a la primera de sus víctimas de esa noche, el doctor Moreno Cañas de quien era paciente y al que guardaba resentimiento a causa una cirugía que le redujo su brazo a diez centímetros.
De ahí nos dirigimos a Barrio Otoya formando en el camino un mapa con recuerdos y anécdotas curiosas, como el de la clínica de maternidad ubicada en los alrededores del Hospital Calderón Guardia, que utilizaba como prueba de embarazo sapos a los que inyectaban la orina de la mujer y si pasando dos semanas moría es que había un bebé de camino. ¿Cuántos de ustedes forman parte de los culpables de la muerte de un sapo?
Pasando por ríos actualmente entubados donde nuestros antepasados disfrutaron del verano llegamos “a la casa de los siete ahorcados”, residencia estilo victoriano construida en 1920 que disfrutó en su tiempo de gran esplendor pero que actualmente es el origen de leyendas urbanas que se han transformado con el tiempo de muchas formas creativas.
La antigua entrada del zoológico Simón Bolívar, la que fuera residencia del escritor Max Jiménez, así como el Centro de Cine, fueron varios de los sitios visitados a la luz de una breve reseña histórica, hasta llegar al lugar del segundo asesinato: la casa de Carlos Manuel Echandi, médico que colaboró con Moreno Cañas; quien esa noche -al concluir su cena- y escuchar en la radio sobre la muerte de su colega, salió, con tan mala suerte que fue sorprendido en la acera por Beltrán, quien lo mató de un disparo, y continuó dispuesto a matar no sólo a los que conocía sino a los que se atravesaban en su camino, que fue el caso de un canadiense que se encontraba en un mal lugar en ese momento.
Aunque a Beltrán Cortes solo le tomó una hora hacer este recorrido antes de ser capturado, a las 85 personas que formamos parte del tour nos llevó un poco más de dos horas poderlo terminar.
Sin embargo, todos quedaron complacidos con la idea de Ayal Bryant y Roberto Guzmán, fundadores del proyecto Chepecletas, quienes comprendieron que antes de poder incentivar la bicicleta como medio de transporte en la ciudad que fue la intención original del grupo, tenían que incentivar la ciudad como tal.
La intención de esta actividad que tiene año y tres meses de realizarse con un total de 34 ediciones, apoyada por la Municipalidad de San José, es crear un espacio diferente donde la gente pueda quedarse después del trabajo, evitar las presas de la noche, y demostrar que la ciudad tiene mucho que ofrecer quitando ese estigma de inseguridad, llenando de vida propia a parques, restaurantes y cafés que ofrecen una oferta distinta para pasar estas noches de verano.
Información del próximo, en el Facebook de Chepecletas.