Un recuento por la cultura durante el 2011, los temas que (pre)ocuparon al quehacer artístico, literario y cultural costarricense.
Geovanny Jiménez S., CulturaCR,
11 de diciembre de 2011.
2011, ¿un año depresivo para la cultura costarricense? ¿Un año que nos deja el mismo sabor de todos los años: una continuidad en que la cultura no crece, al contrario, se estanca y es amenazada notablemente?. Uno quisiera ser optimista, quisiera rebuscar lo positivo del año, pero cada año es más difícil. También hemos de destacar esfuerzos importantes en el desarrollo cultural del país. Veamos.
El presupuesto pobre que casi se hace miserable
Empezamos precisamente con la mayor amenaza que se ha cernido sobre la cultura costarricense: la paulatina y sistemática disminución de su presupuesto estatal.
Primero fue en el gobierno donde disminuyeron el presupuesto, que el ministro Obregón no supo mantener ni aumentar en sus primeros años, en comparación con la administración anterior. Luego en la Asamblea Legislativa se amenazó con más recortes al exiguo recurso que llega a las entidades de cultura del Estado. Al final, la amenaza no surtió efecto, el menor de los males, consuelo de fin de año…
No obstante, el arte y la cultura siguen siendo la cenicienta de todos los gobiernos tradicionales del PLN en los últimos años. La cultura sencillamente no importa a estos gobiernos, sigue siendo un elemento decorativo para visualizar a los políticos. Eso no cambia. Y dentro de la cultura, es la literatura la disciplina abandonada. Esto tampoco cambia.
El otro tema afectado por el presupuesto son los Premios Nacionales, que fueron cercenados por esta administración y aún están como nuevo proyecto de Ley en la Asamblea Legislativa, ante la oposición de la gran mayoría de artistas y creadores de la cultura.
La literatura en el abandono estatal y mediático, nada cambia
Este año una controversia permeó la Feria Internacional del Libro: la disminución de visitantes, el evidente desapoyo ministerial al tener que someterse la Cámara del Libro a cambios de fecha y aranceles por alquiler de "La Aduana", afectaron sensiblemente el máximo evento de los libros en Costa Rica. También fueron denunciados problemas de organización o falta de innovación. El Ministerio no solo NO aporta a la FILCR, sino que además le cobra.
Obregón nombró al músico Iván Rodríguez, Viceministro de Cultura, como el encargado de los temas literarios, pero como era de esperar, nada ha cambiado; ¿podríamos pensar que un escritor se encargara de los temas musicales del Ministerio de Cultura, con todo y el mérito demostrado por Rodríguez?
Del MCJ destacan promesas inconclusas y olvidadas, como un programa (tipo PROARTES) para el incentivo de la producción literaria, el convertir la Estación al Atlántico en un centro literario con varios propósitos, así como el hecho de que los cambios impulsados por esta administración a la Ley de Premios Nacionales implican la reducción de categorías premiadas en literatura. Es claro que la literatura no es importante estos años de la era Obregón.
En los medios de comunicación y en el país la realidad de la literatura y de los libros no da visos de ningún tipo de cambio. El inmenso problema de la deficiencia en la enseñanza y estímulo de la lectura sigue siendo parte de la agenda olvidada de los ministerios de educación y cultura costarricenses. A los medios tampoco les interesa, no es su deber educar, sino (des)informar. Excepto por argollas y manejo de influencias en medios como La Nación, los libros no son parte del comercio mediático, no interesan sencillamente.
Sin embargo, los pequeños medios por Internet siguen haciendo democracia en este campo. Las redes sociales, principalmente el Facebook, han abierto oportunidades de difusión importantes, aunque su poder de influencia parece disminuir.
El tema de los libros además va asociado al desinterés de las grandes librerías por los de origen costarricense. Sin embargo, las editoriales siguen publicando e intentando hacer llegar los libros ticos a su público, en un permanente utópico que persevera y resiste.
Destaca este año la décima edición del Festival Internacional de Poesía, que sin apoyo estatal trae al país poetas extraordinarios del mundo, publica poemarios destacados y acerca la poesía a las comunidades y espacios urbano-marginales.
Los programas estrella y su impacto positivo
En el Ministerio de Cultura en realidad todo sigue igual, excepto por aquellos programas estrella a los que Obregón ha puesto énfasis; todos ellos asociados a la música como eje conductor: el valioso Sistema Nacional de Educación Musical (SINEM)-financiado por el BID-, el Corredor Cultural Caribe y Limón Ciudad Puerto. Lo demás es una especie de zona de confort, donde los funcionarios y programas parecen discurren sin iniciativas…
El Ministro ha sido cuestionado por sus reiterados viajes al extranjero, sin información actual sobre logros significativos de esos viajes, más que expectativas sin seguimiento. Esperaremos que el señor Ministro realice un informe de logros concretos, que no se queden en expectativas de logros futuros, cuando el futuro ya se está siendo presente. (Otro viaje aquí).
El FIA, de la mano de Anselmo Navarro, avanza con buen trabajo y será en marzo del 2012 su prueba de fuego. En abril pasado, Siquirres y Turrialba recibieron el Festival Nacional de las Artes con buen suceso para las comunidades y artistas. Este año se anunció que será Corea el país invitado para el FIA en marzo y se dio por abierta la participación de este país con este espectáculo.
El programa “Enamorate de tu ciudad” tuvo un promisorio inicio y, a pesar de ser una idea prometedora, no se ha logrado movilizar el entusiasmo de la gente, ni se ha logrado extender a otras partes del país. Alajuela (desde el Museo Juan Santamaría), Santa Ana, San Ramón (desde el Centro Cultural Figueres Ferrer) y otras ciudades han tratado de implementar iniciativas similares. La actividad josefina fue suspendida en invierno y volverá aparentemente en enero próximo, esperamos que con nuevas alianzas, nuevos bríos y más entusiasmo.
Costa Rica sigue sin un Plan Nacional de Cultura pensado para mediano plazo y financiado seriamente, que articule todos los esfuerzos culturales y se convierta en un movilizador social para generar efectos positivos en la sociedad y los costarricenses. Los esfuerzos siguen siendo aislados e inconexos. Tanto el Ministerio de Cultura como fracciones legislativas tienen sus propuestas para ese urgente Plan Nacional de Cultura, pero no avanzan a nivel legislativo.
El cine con su segundo mejor año
El cine costarricense, en cambio, es la disciplina con más avances significativos. Por segundo año consecutivo, el país estrena varios largometrajes con éxito.
Hernán Jiménez es el cineasta que más sensación ha causado con su segunda película “El regreso”, un éxito de taquilla y de apoyo del público, así como de los medios de comunicación.
Ramírez nos sorprendió también al convertir a Gestación en la primera cinta de Centroamérica en proyectarse en HBO Latino para Estados Unidos.
En marzo fue Agua fría de mar, de la joven cineasta Paz Fábrega, uno de los estrenos más contrapuestos del cine tico: recibió elogios tanto como rechazos. Alguna crítica la alabó por su riesgo y propuesta, el público la sintió lenta y aburrida.
Una película que recibió más entusiasmo del público y de la crítica fue “El compromiso”, dirigida por Óscar Castillo y estrenada en abril pasado.
La otra cinta, una co-producción chileno-boliviano-costarricense fue Tercer Mundo, que logró generar alguna expectativa en el público, pero con escasa taquilla.
Para este año se han estado filmando “Princesas rojas” de Laura Astorga y “Puerto Padre” de Gustavo Fallas, que se esperaba presentar en el 2011, pero tendrá que esperar un tiempo más.
Del arte al comercio o viceversa
Acontecimientos que marcaron el arte costarricense del 2011 tienen que ver con la polémica suscitada por la exposición “Destaparte” en el Museo de Arte Costarricense, donde botellas de Coca Cola pintadas por artistas costarricenses indignaron a más de uno. Para esta actividad el MAC no cobró un cinco a la Coca Cola y a cambio le ofreció una valiosa publicidad gratuita. Ni el MCJ ni el MAC respondieron a los cuestionamientos.
En este mismo museo han generado polémica cambios realizados por su directora Florencia Urbina, como el hecho de que ahora se utilice para “Yogarte”, un evento de yoga de una entidad ligada a Nango Murray, esposa del ministro Obregón, así como el hecho de que corrieran la colección permanente del museo para dar cabida a exposiciones de un artista, normalmente artistas ligados a los altos jerarcas de la entidad. Antes estas diferencias con Urbina, han ido renunciando miembros a su Junta Directiva, entre los que se incluyen el Director de la Escuela de Artes Plásticas de la UCR.
La otra entidad que generó gran indignación en el medio cultural fue el Museo de los Niños, entidad que hizo una alianza con Wallmart para poner en sus instalaciones una “sala de consumo inteligente”, auspiciada por la transnacional. Para miles de costarricenses, esta sala es un adoctrinamiento a los niños, no para el consumo inteligente, sino para el consumo en supermercados de grandes cadenas, que no son propios de la identidad tica, así como del consumo responsable, que estas transnacionales de consumo masivo no promueven en sus políticas comerciales. Para final de año, la iluminación de esta antigua cárcel costarricense ilusionó a miles también, y el asunto ya parecía olvidado. Wallmart y Coca Cola en los museos costarricenses ¿arte o publicidad?
Otra denuncia/molestia suscitada en este año y que trascendió fue la planteada por la artista Sila Chanto, quien a pesar de ser la invitada oficial por Costa Rica a la bienal de Venecia, no tuvo el apoyo del Ministerio de Cultura para poder asistir. En cambio, el ministro Obregón y otros funcionarios como Florencia Urbina del MAC sí lo hicieron para inaugurar un pabellón costarricense en este importante evento mundial de las artes.
La indignación social y cultural también caló con la noticia de que piezas originales del arquitectura del Teatro Nacional habían sido robadas, aparentemente por funcionarios de la entidad. CulturaCR.NET investigó a fondo y descubrió que el Teatro Nacional ha venido siendo hurtado a pedacitos durante años.
Una institución que ha destacado este año es el Museo Nacional. Con la reconstrucción de la entrada del frente, la exposición Investiduras, con la traída de lo que quedaba de la Colección hurtada por la familia de Minor Keith de Costa Rica y con los conciertos gratuitos en la explanada, entre otras cosas, el Museo demuestra estar haciendo un buen trabajo. Impacto causó, además, que la ex-directora del Museo, Patricia Fumero fuera exonerada de cargos ante el caso de decomiso arqueológico realizado a su familia. Obregón indicó que a ella la habían despedido, antes del resultado, por pérdida de confianza, no porque creyeran que había ilegalidad, criterio que no compartió Fumero.
Mención aparte merece el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, que sigue sorprendiendo con el buen gusto (como la de motos antiguas) , la originalidad y el esfuerzo de sus exhibiciones temporales, así como el apoyo a los artistas (concursos e incentivos) , como en el caso de Sila Chanto, a quien ayudaron con el traslado de las piezas a la Bienal de Venecia, donde la artista no pudo asistir.
Al finalizar el año, la última molestia de los costarricenses ligados a la cultura fue el estado de abandono en que estaba el Monumento al Agricultor de “Paco” Zúñiga en Alajuela. Ante denuncia publicada en CulturaCR.NET, varias entidades reaccionaron al fin y el conjunto escultórico se encuentra ahora en restauración en el Museo de Arte Costarricense. Al principio se dijo que Alajuela perdería la obra, que pasaría al MAC, pero luego Obregón cambió las cosas y tras un acuerdo con la Alcaldía de Alajuela (que había abandonado la obra durante los dos últimos gobiernos), cambiaron de opinión y se prometió que la obra restaurada regresaría a la provincia, aunque aún no se conoce el lugar donde será ubicada.
La escena viva, vive estable
Los escenarios de Costa Rica han tenido un año “promedio”. Con el impulso de PROARTES (que nunca incluyó a las otras artes excluidas: literatura y artes plásticas), de la Compañía Nacional de Teatro, la Compañía Nacional de Danza, del Taller Nacional de Teatro y de los demás programas estatales de la escena, del Teatro Nacional y de las salas del Estado, el teatro y menos la danza, continuaron presentando sus propuestas este año.
PROARTES disminuyó ostensiblemente su presupuesto para las asignaciones del 2012 y se espera que muchas de las propuestas elegidas sean para la periferia del país, así que es posible pensar en una disminución del teatro josefino de índole no comercial para el 2012.
Con la amenaza sobre el presupuesto, fueron los teatreros quienes se manifestaron, porque es evidente que ya tienen un estatus presupuestario (más o menos) consolidado en el Ministerio.
Por cuarto año consecutivo, el Encuentro Nacional de Teatro hace un buen esfuerzo por dar a conocer, en una semana, lo más destacado de la oferta teatral tica en varias salas del país. En danza destacan las presentaciones de la Compañía Nacional de Danza y otras independientes.
La música, música es
Sin duda el acontecimiento más importante del año fue la partida del músico Fidel Gamboa, ante un paro cardiaco, líder del grupo Malpaís. Su fallecimiento causó una masiva reacción de su público con reiterados homenajes y una despedida multitudinaria, que tendría su culmen en un concierto realizado en el Estadio Nacional, con una asistencia de cerca de 30 mil personas, donde el grupo anunció formalmente su retiro de la escena nacional. Esa misma noche presentaron también el último disco de la agrupación, obra que Gamboa venía trabajando desde meses atrás.
A nivel internacional, a nuestro pesar, la música nacional no obtuvo significativos reconocimientos, aunque parece darse una suerte de movilización de grupos al exterior, tratando de proyectar su talento en otros lares.
La música costarricense parece estable, con propuestas nuevas como la del cantautor Yaco, que destaca en el 2011 con su propuesta “Welcome to Paradise”, canción de hip hop con más de 150 mil visitas en Youtube.com (entrevista aquí).
Cultura comunitaria: líneas positivas y que hacen diferencia
De manera independiente, pero con el apoyo del Teatro Melico Salazar, este año descolló el surgimiento de un movimiento lleno de fuerza y convicción cultural, conocido en el mundo y en Costa Rica como “Cultura viva comunitaria”.
En noviembre este movimiento, conformado por peñas culturales de regiones del país, así como decenas de entidades independientes, tuvo su primer encuentro en noviembre pasado.
En agosto, Celio Turino, ex ministro de Cultura de Brasil y líder de esta iniciativa visitó Costa Rica con su propuesta y entusiasmó a más de uno, incluyendo al ministro Obregón.
En Costa Rica, Fresia Camacho coordina los esfuerzos de esta interesante propuesta que cree en la cultura desde las comunidades, con apoyo esperado del Estado.
Parte del desarrollo comunal mostrado, como el ya importante mostrado por Guanared en Guanacaste y en todo el país, es la visibilización reciente de las culturas indígenas de la Zona Sur del país, que se mueven para dar a conocer sus propuestas culturales, como el Festival de las Esferas, o el muy conocido Festival de Rey Curré, conocido como Fiesta de los Diablitos.
Conclusión
Dicen que lo único permanente es el cambio, sin embargo, cuando uno piensa en cultura costarricense –empapados como estamos de ella-, no podemos evitar pensar en que es diferente: en cultura nada parece cambiar, mucho menos para bien; aunque hayan excepciones muy valiosas como las mencionadas.
Y aunque usted piense que somos pesimistas, nos parece que las pruebas son bastantes para confirmar esta realidad, que como a usted definitivamente no nos gusta y desearíamos fuera diferente. Este es el país donde el arte y la cultura son una permanente inercia, al menos en los últimos años.