La idea también encuentra asidero en la interpretación brasileña de Celio Turino, conocida como puntos de cultura. En Brasil, con el apoyo de "Lula" da Silva la cultura nació de los pueblos y se difuminó en cientos de comunidades, convirtiéndose en una solución a la creciente criminalidad y violencia. Esta política reconoció el protagonismo de la gente en el quehacer cultural y lo apoyó mediante fondos, capacitación y sinergias.
En semanas pasadas, Turino visitó Costa Rica y compartió la experiencia brasileña, con lo que se consolidó el apoyo del Ministerio de Cultura y Juventud, principalmente con el Teatro Melico Salazar, a esta posibilidad para Costa Rica.
Las redes de la cultura viva comunitaria, que en manos del Estado serían los "PunTICOS de cultura" (en el decir de Giancarlo Protti, director del Melico Salazar), lo que hacen es aprovechar las iniciativas creadas en las comunidades. "Lo que se debe hacer en la gestión pública es identificar las que hay, articularlas y apoyarlas; ya hay un tejido en las comunidades que se puede aprovechar. Son formas más dinámicas, de relaciones más amplias, que asumen la cultura que se produce desde las mismas comunidades", agrega Camacho.
La idea de fondo es que "la cultura sea la savia de las comunidades", amplía la activista del movimiento, mientras explica el ejemplo de Medellín donde "una visión de la Alcaldía, profundamente transformadora", concibió a la cultura como solución contra la violencia, "empezaron a crear obras grises con enfoque cultural, y proyectaron la cultural no solamente como adorno, sino como gestión cultural en el territorio", lo que ha logrado avances importantes en disminución de criminalidad.

FNA Turrialba 2011 |
Camacho nos cuenta que la campaña continental de Cultura Viva Comunitaria se alimenta de esas dos visiones, la de Medellín y la de Brasil. En esa visión la campaña pide a los gobiernos del continente que el fondo para cultura debe ser de un mínimo del 1% del presupuesto gubernamental, mientras que el 0,1% debe ser destinado a Cultura Viva Comunitaria, pero para eso se requiere una revisión de las políticas públicas con respecto a cultura y hacer "un cambio paradigmático", en palabras de la coordinadora.
Con el Ministerio de Cultura existe una comisión que incluye a Guanared, la Dirección de Cultura, Infocoop y el Despacho del Ministro, entre otras entidades, que se han mostrado anuentes a apoyar el movimiento. "La idea es darle un impulso de política nacional a Cultura Viva Comunitaria", afirma. Asimismo, en este esfuerzo las municipalidades tendrían también que asumir un rol protagónico, involucrarse con el movimiento y apoyarlo.
En Costa Rica el proceso requiere la visibilización del sector de cultura comunitaria, así como su reconocimiento en estos momentos. Asimismo, se requieren alianzas intersectoriales y la información necesaria para avanzar, mucho de lo cual ya se está realizando, según comenta.
El ejemplo de Guanared en Costa Rica es particularmente importante. Una red que nació como regional guanacasteca, se ha extendido a nivel nacional "y tiene sólidas relaciones con grupos intercontinentales como Maraca y Caleidoscopio". Según informa Camacho, esta red ya articula 25 colectivos dentro del país, entre ellos varias peñas culturales de cantones de varios lados. También existen otros grupos como REDMICA, la red de medios de comunicación alternativos, Voces nuestras, entre otros.
Las peñas, en particular, han sido pioneras en este tipo de organización de cultura viva comunitaria, ellas son "autoorganizadas" e incluso tienen un Encuentro Anual de Peñas Culturales en el mes de diciembre. "Todas ellas tienen importantes sinergias que confluyen en espacios de formación y de interacción valiosos", amplía la coordinadora.
"Hay esfuerzos sistemáticos para generar espacios de formación con el propósito de sostener el movimiento, que es más un movimiento que una estructura. Ya tenemos encuentro bimensuales de sincronización para tener algunas agendas comunes; es una lógica de círculos concéntricos, de un involucramiento de cada quien según sus intereses culturales", continúa Camacho.
En relación con el esfuerzo más amplio de la cultura viva comunitaria, los próximos días 5 y 6 de noviembre habrá un primer encuentro nacional con representantes de todos los colectivos. También se espera para abril del 2012 un acto de presencia pública, una toma de las calles con arte de todo tipo.
Camacho aclara que en Costa Rica es apenas un proceso incipiente, en el que se está realizando un mapeo de las iniciativas y colectivos existentes. En semanas pasadas se realizó el primer directorio de entidades de cultura viva comunitaria, que registró más de 100 de ellas, y sigue creciendo. "Lo que sigue es hacer un estudio de casos", anota.
"La idea es empezar a tener un peso político, porque todavía no estamos en la agenda pública. Estamos apenas abriendo una pequeña rendija de una gran ventana cultural del país", concluye.
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