"Dulsori", un grupo de seis muchachos y muchachas coreanos, llenaron de entusiasmo a un público que disfrutó hasta el éxtasis las danzas y ritmos ancestrales y modernos que presentaron el domingo en el CENAC.
Geovanny Jiménez S., Redacción, CulturaCR,
3 de octubre de 2011.

Colorido e instrumentos variados. Foto: Ileana Arauz para CulturaCR.NET. |
Cuando uno realiza la crónica de un espectáculo normalmente busca relaciones entre lo que se anunción y lo que presencia en ese momento, entre los significados que es llevan en la mente y los nuevos que nacen. La mayoría de las veces coinciden, el antes y el después.
Con "Dulzori", este grupo de danzas y ritmos de Corea, no hubo coincidencia. Al principio, los coreanos que andan de paso por Latinoamérica, y que fueron aprovechados para presentarse en Costa Rica, empezaron cautelosos, con sonido que sí, se parecían al latido del corazón de la Tierra. ¿Y cuáles son esos sonidos? Qué difícil decirlo, pero percibirlo que no lo es tanto. La Tierra suena a retumbo, a versatilidad, a distancia, la Tierra suena a todo.
"Dulzori" empezó poco a poco a animar a la gente, y la gente reaccionó animada. La lluvia caía, pero nadie se daba cuenta, porque la percusión sobresalía el auditorio del CENAC fue cargando energía, cada vez más.
La versatilidad de Dulzori, el colorido de sus danzas autóctonas mezcladas con otras danzas y sonidos del mundo y la fuerza de sus interpretaciones, fueron creciendo y con ello el público fue metiéndose de lleno en el espectáculo.
"Buenas noches, ¿se están divirtiendo?", preguntó uno de los coreanos más dinámicos. El público gritó que sí. Pero no, "no oigo, ¿se están divirtiendo?", insistió el coreano, quien al final haría una descarga de adrenalina difícil de controlar, sobre el escenario e incluso después del espectáculo. El público gritó con todo: "Síiii".

Percusión y energía. Foto: Ileana Arauz para CulturaCR.NET. |
Desde ahí la Tierra se desvocó con una vitalidad impresionante, que si fuera esa la realidad, tendríamos un planeta loco, un suelo lleno de terremotos. Los coreanos se ganaron al público y más que el latido del corazón de la Tierra, empezó a sonar el latido del corazón del público.
En medio de aquella carga de energía, una interpretación de "La suiza centroamericana" de una talentosa y versátil coreana, así como algunos pasajes con cuerdas de una especie de marimba y una flauta muy particular, bajaron un poco la intensidad; pero no perdieron la atención del público en ningún momento.

Llenazo a pesar de la lluvia. Foto: Ileana Arauz para CulturaCR.NET. |
Al final la gente se entregó al espectáculo y los Dulzori se metieron con el público, haciendo un círculo que hizo perder los cabales a más de uno. Luego el público tomó el escenario ante la preocupación de los organizadores que, poco a poco, los fueron desalojando.
En este punto el mismísimo Embajador de Corea se divertía muchísimo, incluso riendo a boca libre, mientras comentaba con la gente entorno, incluyendo al Ministro de Cultura de Costa Rica, Manuel Obregón, quien estuvo presente hasta el final.
Un abre bocas lleno de vitalidad, de lluvia y de ánimo para lo que será el FIA 2012, a realizarse el próximo marzo del año entrante. Si así será, nos espera un extraordinario Festival Internacional de las Artes el próximo año. Dulsori llenó todas las expectativas y fue más.
Fotografías: Ileana Arauz, cedidas por Natalia Astúa, prensa del FIA.