Actividad buscó firmas para sensibilizar a la gente y entidades en San José, sobre el CO2 y la contaminación .

Foto: Joselyn Salas Campos |
El pasado sábado 14 de mayo del 2011 fuimos testigos de una iniciativa para la sensibilización de la población josefina y costarricense en general, sobre los cambios que están ocurriendo en el clima.
Diferentes agrupaciones, principalmente juveniles, abogaron a través de una marcha pacífica el cambio en las costumbres y políticas ambientales nacionales e internacionales.
La actividad liderada por Co2.cr inició en el Banco Central de Costa Rica y terminó en el kiosco del Parque Morazán, donde se dispusieron micrófonos y equipo de sonido para continuar la comunicación del mensaje de la marcha; en la cual participaron organizaciones como el Club de Leones, Jóvenes por Costa Rica, British Council, FEITEC, además de comités regionales y cantonales.
Esta iniciativa llamada en inglés “iMatter March” ha ido desarrollándose en todo el mundo con un total de 34 países y 93 marchas, lo cual da una idea sobre la importancia que se le está dando al tema en la población de todo el mundo. Esta forma de comunicación fue iniciada por un joven estadounidense de 16 años llamado Alec Loorz, fundador de la organización “Kids vs Global Warning”, la cual apoya la lucha contra el cambio climático a nivel mundial, mediante la educación y acción de las personas.
En este caso el sector juvenil recurrió a formas de comunicación que no demandarán de una manera agresiva, sino que dieran a conocer su punto de vista sobre las graves desavenencias que provoca la contaminación indiscriminada del planeta, por medio de la cultura popular y el arte.
Desde el principio la marcha se caracterizó por la alegría de los participantes, quienes transmitían por medio de pancartas y panfletos sus ideas, que iban desde el vegetarianismo, hasta diferentes formas de reducir la contaminación diariamente y difundir la información entre conocidos. Una comparsa, personas bailando, coloridas mantas con mensajes llamando a la reflexión acerca del ambiente y de nuestras acciones, también acompañó a los marchistas que iban de un lado a otro invitando a los observadores a unirse al evento. Los gigantes y los zancos también arribaron haciendo aún más pintoresca la caminata realizada.

Foto: Joselyn Salas Campos |
Junto al slogan “el clima está loco” esparcido por la capital con megáfonos, se produjo un efecto de curiosidad en quienes veían y escuchaban estas manifestaciones, lo que contribuyó a que más personas se interesaran por el tema, lo que permitió a facilitar uno de los objetivos esenciales de la marcha: la recolección de firmas para una petición al gobierno, sectores industriales, empresariales y científicos para que aporten a la reducción de formas de contaminación.
Los actos que se dieron con un carácter especialmente simbólico influyeron con más fuerza en este siglo de publicidad y mercadeo, al utilizar imágenes, como sombrillas y capas para representar la incertidumbre sobre lo que pueda suceder en el cielo, las diferentes agrupaciones se garantizaron un espacio en medio de la capital y en medio de quienes cruzaban la ciudad ese día.