Molesta por la forma en cómo se dio su despido como directora del Museo Nacional, Patricia Fumero ha manifestado que “a la fecha no he recibido nunca una explicación de mi salida”.
Patricia Fumero está clara que la Ley faculta a Obregón para realizar su despido, pero “precisamente por haberse tratado de personal de confianza debió existir una comunicación del despido de manera profesional y no haber enviado un funcionario del Ministerio a mi casa a entregar la carta de despido, sin previo aviso y sin haber conversado conmigo antes sobre el asunto del despido”, afirmó a CulturaCR.NET.
“Ella en ningún momento presentó su renuncia ya que ha actuado de conformidad con la ley y en el marco de transparencia y honestidad que la ha caracterizado en más de veinte años de trabajar en pro del patrimonio costarricense y centroamericano”, afirmó un comunicado de prensa enviado a la redacción de COPADEH y CulturaCR.NET.
Según la ex directora, a ella se le cobra su trabajo, lamenta “no haber obtenido en su momento el apoyo necesario del Ministro lo cual le impidió, llevar a cabo su visión y planteamiento cultural y buscar soluciones adecuadas para algunos problemas endémicos del Museo”.
Asimismo, Patricia Fumero desmintió “que el motivo del despido se deba a que tuviera problemas o roces internos con el manejo del personal del Museo, tal y como lo dio a conocer el Ministro Manuel Obregón”, escribió en el comunicado. “Es noticia nueva para mí que hubieran problemas con algún personal del Museo y más aún que esa fuera la causa de mi despido”, agregó a CulturaCR.NET.
También Fumero “aclara que la auditoría que se llevó a cabo durante estos meses estuvo enfocada en verificar si su proceder fue el correcto.” Según ella, ese informe “reveló que actué de conformidad con la Ley y en función de la posición para la que fui contratada”.
El Ministro Obregón dijo a CulturaCR.net la semana pasada que el informe de la auditoría fue una de las causas de la decisión de despedirla definitivamente.
Sobre la colección arqueológica de su familia
Fumero además aclaró a CulturaCR.NET “que la colección le pertenecía a la familia Dada Fumero (mis tíos) y yo no tenía potestad ninguna sobre esta colección. Era una colección conocida y reconocida por el Museo, por expertos nacionales e internacionales y por cientos de estudiantes que durante años realizaron giras a la casa Dada Fumero para aprender y apreciar ese patrimonio que en realidad es de los costarricenses”.
Patricia Fumero sostuvo ante este medio que no ve delito en el actuar de sus tíos con respecto a la colección decomisada. Dijo estar muy tranquila porque “he actuado de manera transparente y honrada en toda posición donde he estado”, amplió.
“La familia Dada Fumero siempre ha expresado su intención de entregar la colección al Museo de una manera adecuada y hasta de financiar una sala de exhibición para que estuvieran accesibles y expuestas adecuadamente al público, no como están actualmente, apiladas en una bodega sin las condiciones que requiere un patrimonio como este”, nos planteó.