Cuando García Márquez le propuso casi en broma a Hilda Hidalgo que produjera “Del amor y otros demonios”, ella se lo tomó como un compromiso. Cuando el Premio Nóbel de Literatura colombiano, además, le cedió los derechos de autor, ya la cineasta costarricense tenía claro lo que venía. Pero cuando la película, junto con otros 13 largometrajes producidos en Costa Rica durante ese período, fue postulada para convertirse en la “Película Costarricense de la Década”, nada era seguro.
“Del amor y otros demonios” tenía que competir con otras cintas de gran arraigo en el país, como “A ojos cerrados” de Hernán Jiménez y “Gestación” de Esteban Ramírez. Asimismo, había largometrajes recientes con mucho peso de producción, como “Caribe”, “La región perdida” y “El último comandante”. No obstante, la co-producción entre Costa Rica y Colombia se impuso con 318 votos(vea resultados de encuesta aquí), de un total de 1440 emitidos.
En segundo lugar quedó “A ojos cerrados” con 287 votos, la película tica con mejor respuesta de los críticos de cine nacionales, y de seguido la más taquillera y más premiada de todas: "Gestación", con 192 votos. Estas 3 producciones costarricenses se convierten, según los lectores y visitantes de CulturaCR.NET, en la triada cinematográfica de Costa Rica durante la primera década del Siglo XXI.
Otras producciones también recibieron el apoyo del público: "Adentro/Afuera", una película de corte experimental hecha por jóvenes ticos logró 94 votos, Caribe (la primera gran producción de Ramírez) con 87, “El cielo rojo” de Miguel Gómez con 81, “El sanatorio” del mismo joven director con 75, "La región perdida" de Andrés Heindenreich con 69 y "El último comandante" de Isabel Martínez y Vicente Ferraz con 68. "Marasmo" y "Donde duerme el horror" fueron las menos votadas.
Esta película basada en el libro de García Monge, además, recibió el beneplácito del Centro de Cine Costarricense para representar al país en los Premios Goya, donde no ha tenido mucha suerte, y pronto en los Óscar, en el apartado de Mejor Película Extranjera.
El ambicioso largometraje se rodó en los escenarios originales de la historia, en Cartagena, Colombia, con la actuación estelar de Pablo Derqui y Eliza Triana. Relata el amor prohibido entre Sierva María, una niña condenada por la Iglesia Católica, y Cayetano, un sacerdote que lucha por salvar su alma.
Es la primera coproducción costarricense–colombiana y fue realizada por las compañías Aliciafilms de Costa Rica y CMO Producciones de Colombia, en asociación con Cacerola Films de México. La compañía LATINOFUSION está a cargo de las ventas en Latinoamérica y Estados Unidos y LATIDOFILMS en Europa, Asia y el resto del mundo.
La producción tomó casi 6 años de trabajo y costó 2.2 millones de dólares. La mitad de la inversión provino de capital costarricense. La animación y la musicalización también estuvo a cargo de costarricenses, la música a cargo de Fidel Gamboa, del Grupo Malpaís.
La película ha generado críticas diversas. La revista Variety definió su debut "marcado por su sorprendente seguridad, la escritora y directora costarricense Hilda Hidalgo ha descubierto la forma de traducir el estilo literario de García Márquez al lenguaje fílmico, cargado de sensualidad cerebral, logrando así una de las pocas adaptaciones cinematográficas a la altura de la obra del colombiano”.
Por otra parte, el crítico de cine y teatro costarricense, Wílliam Venegas, planteó "escasa tensión dramática en el relato. ¿Ustedes han visto un cigarrillo cuando arde disparejo? Así se estructura Del amor y otros demonios, sin la intensidad del amor y sin el ardor de lo demonios". Venegas criticó negativamente el manejo de actores, la música y la secuencia lenta y aburrida, pero rescató la fineza de la fotografía.