Entre quienes reciben el homenaje se encuentran Lola Fernández, Francisco Amighetti, Luisa González de Sáenz y Juan Manuel Sánchez, artistas que además han recibido el Premio MAGON o premios nacionales en las artes plásticas, con una amplia trayectoria en el país y afuera.
La elección de los artistas estuvo a cargo de La Casa del Artista. “Se utilizó un criterio histórico, así como testimonios de quienes actualmente están en la escuela y de quienes tienen oportunidad de aportar datos de la época”, explicó Araya.
Lola Fernández, pintora costarricense y ganadora del Premio Magón de Cultura en 1995, se siente halagada de que La Casa del Artista recuerde su participación. “No fue mucho, fui de las primeras con la directora Olga Espinach. Estábamos con mucho entusiasmo de hacer cosas nuevas; comenzó como una idea mía para que hubiera un lugar donde se reunieran los artistas, pero el mérito es de doña Olga, quien poco a poco fue organizándolo hasta que se formó como es hoy”.
Fernández se refirió también a la importancia de la institución: “no sólo ha ayudado al arte, sino a la cuestión social. Mucha gente que no podía ir a la universidad pudo ir a La Casa del Artista a aprender”.
En 1951 Olga Espinach fundó La Casa del Artista como una alternativa para quienes quisieran obtener formación artística en el campo de las artes plásticas y las artesanías. A partir del año 2000 la institución pasó a formar parte del Ministerio de Cultura, bajo la dirección del Museo de Arte Costarricense.
La Casa del Artista cuenta con un programa de tres años para obtener el título de técnico en artesanía o en artes plásticas, y también cuenta con programas recreativos cuya edad mínima para ingresar es de 6 años. El contenido de sus cursos combina la formación artística y humanística.