Primera parte de la tercera entrega de esta serie exclusica de Michelle J. Wong para CulturaCR.NET (Aquí la segunda parte)

Mujer quechua con llama en brazos |
I PARTE
Luego de dejar Lima y la bruma de sus esquinas, continué con mi hoja de ruta, pasando desiertos estériles hasta llegar al extremo sureste del país, en la vertiente oriental de la cordillera de los Andes, donde se avista la ciudad de Cusco. Conocida en Quechua como "Qusqu", se trata de la capital del departamento homónimo de Cusco, y ha sido declarada hace tiempo ya capital histórica del Perú.
Cusco no sólo fue la capital del imperio Inca, sino también una de las ciudades más importantes del Virreinato del Perú durante la dominación española en Sudamérica e ícono de la lucha indigenista anticolonialista encabezada por Túpac Amaru II. Ha sido enterrada entre tantos monumentos a través de su historia que le llaman "La Roma de América". Como casi toda ciudad latinoamericana, su población la desborda, contando con más de 500 mil habitantes y siendo una de las destinaciones turísticas más importantes y visitadas del país.

El grafiti que me recibió en Cusco
Al llegar a la cuidad me topé con una pared que decía: "Construya un arco iris con los restos de este artefacto". Yo que siempre he puesto mayor atención a lo que dicen las paredes y los baños públicos que a los pizarrones y los menesteres sermones de las iglesias, me senté a estudiarla con mis ojos bien abiertos. Mientras pensaba en el significado de este grafiti, continué caminando las callejuelas de piedras coloniales en el centro de Cusco. Cerca de la plaza de armas, noté que la cuidad estaba llena de banderas de arco iris. De hecho, luego de indagar un poco, supe que se trataba de la bandera oficial de Cusco, formada por siete bandas horizontales de siete colores que reflejan el arco iris y reciclada a través del tiempo, desde sus orígenes incaicos. No tardé en darme cuenta que Cusco pareciera ser, de hecho, un artefacto y no un arco iris. Un artefacto del capitalismo y el mercado turístico, en el que, los extranjeros-verdaderos propietarios del centro de Cusco-se llenan los bolsillos con tantos soles que podrían comprar la luna.

Con brazos extendidos, la necesidad se impone en Cusco |
La cultura histórica de esta región se ha convertido en una charada, en una pantomima hecha para que un puñado de gringos con sombreros de Gilligan y narices rosadas posen sus fotos amateur y se sientan como ciudadanos del mundo por haber visitado el McDonald´s Inca que está en la plaza de armas.
Aunque la cultura quechua existe en el área, se ha transformado tanto en pos de satisfacer el consumo que en las noches se encuentran indígenas con cabellera larga, ropas típicas y tatuajes de constelaciones Incas en la frente, tocando los más grandes hits de Bob Marley en algún bar para el entretenimiento de los turistas.
Aquí la segunda parte
Más abajo otros fotoreportajes del autor

Madres e hijas, caminando las calles

Típico callejón Cusqueño, con la bandera oficial de Cusco representando el arco iris
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Otros fotoreportajes del mismo autor:
1. ¡Utreia! Los caminos de Santiago, España
2. Los mundos de la ciudad de Lima, Perú
3. Túpac, Cusco, ciudad de arco iris y artefactos.