En la mitología griega, Nix era la diosa de la noche.
Ahora Luis Carlos Vásquez retoma conceptos mitológicos y los suma al presente histórico para darnos una exquisita puesta en escena de la obra Los bosques de Nix, del español Javier Tomeo.
El texto se concentra en un 'discurso' en contra de las guerras, con alta valoración de las mujeres como portadoras de paz, aún en sus contradicciones.
De manera elegante, con fino dominio del espacio, del arte coral y del ritmo dramático/poético, Vásquez se vale de 11 actrices y un actor para configurar la puesta dramática, hacerla agradable al espectador y seducirlo de manera creativa.
Se trata de la segunda temporada de esta obra, muy mejorada, donde las actrices asumen el reto con ahínco, con la contundente presencia de la actriz Roxana Campos. Es difícil detallar, pero me resultan singulares los trabajos de Tatiana Chaves, Sharon Cavallini y Alicia Riba.
Es teatro valioso, con música espléndida y adecuada. Grupo La Tijera, Teatro Variedades.