PRIMERA PARTE. Cuando la Internet empezó a gestarse como una realidad irreversible, hace quizás 10 años en Costa Rica, algunos pioneros y visionarios...
"Me ofrecieron un trabajo para ir a pintar una casa, pero me pidieron el celular, ¿se imagina, yo?", me dice en una caminata de casi un kilómetro por San José.
"Yo quiero volver, pero el problema es la residencia, no tengo de caer", le escucho.
Óscar Castro no es desconocido, ya varios medios lo han mencionado e incluso le pusieron un saco para declarmar sus poemas en la inauguración del Festival Internacional de Poesía de Costa Rica hace un par de años.
Lo conocen como el poeta mendigo de San José, pero yo me pregunto si no de Costa Rica. Óscar Castro declamó en el Festival INTERNACIONAL de Poesía costarricense, absolutamente tímido, pero ampliamente aplaudido, como si fuera esa la condición del poeta para ser grande.
"Necesito un lugar donde dormir, hacerme la comidita y, usted sabe, mi problema es la residencia", nos dice después de caminar conmigo siete cuadras. No pierde la vista de los basureros. Le digo que haré lo posible, que moveré lo que pueda para buscarle un lugar.
Ya él no quiere estar en ahí. Puse un anuncio el Facebook de CulturaCR y nadie apareció para ayudar. Sentí que la solidaridad solo tiene nombre, pero no personas.
"Mi familia no cree en mí, de ellos no espero nada", así nos dijo mientras ojeaba un enésimo basurero, mientras quizás podía decir algo más.
¿De quién espera algo un poeta, además mendigo de los basureros, pidiendo cualquier moneda como si fuera una chapa de gaseosa premiada?
Hoy lo vi de nuevo, después me di cuenta que ya eran demasiadas las veces que me lo encontraba en San José, que casualmente (¿causalmente?) lo volvía a encontrar. Se sintió en propiedad de pedirme VEINTE COLONES, le di 200 pero con ganas de llevármela a tomar una birra, pero hedía.
Me dijo "Quiero tener un lugar donde estar y el trabajo no es tanto, yo puedo hacerlo".
Yo solo puedo decir que esta historia no es de Hollywood, ni tiene un final feliz, ni siquiera una moraleja convincente, ni un sueño cumplido, o un asunto para hacerle más visitas a CulturaCR. Se trata de que alguien tenga un cuarto, un lugar para un jardinero de la poesía, un espacio para que este ser humano pueda vivir.
Si usted tiene una oportunidad por favor llámeme al tel. 8360-0342 o escriba al correo jimenezsalas@gmail.com.
Aquí le dejo este video de mis amigos César Ángulo y Danny Marenco donde retratan el espacio del cual Óscar Castro, poeta, quiere dejar de ser mendigo.