Una
casa de muñecas por los derechos humanos
Para
este fin de semana el espéctaculo teatral Casa de Muñecas
ocupó por completo al Melico Salazar.
Mario
Meléndez (reportaje y fotografía), Culturacr.net,
Agosto de 2009, San José, Costa Rica.
Funciones
de teatro
para colegios y escuelas
Lleve la experiencia del teatro a sus estudiantes

Llame al tel. 8360-0342
|
Hay
una magia que ocurre cuando las palabras viajan del papel al escenario.
De repente frases complejas y temáticas obscuras se vuelven claras,
y las historias que parecían condenadas a pasar al recuerdo,
cobran vida nuevamente y nos recuerdan de su esplendor y grandeza.
Tal es
el caso de Casa de Muñecas, de Henrik Ibsen. Los que cursamos
el colegio hace algún tiempo recordamos la obra como una lectura
obligatoria, de la gran colección de obras por las que teníamos
que pasar en esos días. Un libro que aunque interesante, no tuvo
mayor trascendencia en la mayoría.
Quizás
por eso sea una experiencia tan novedosa y agradable finalmente ver
la obra de Ibsen ejecutada en un escenario. Ver las palabras transformadas
en acto, escuchar la fuerza de los diálogos, y sentir toda la
emoción con la que el autor quiso que el público presenciara
su creación.
Anoche
se estrenó la nueva temporada de Ibsen en el Teatro Melico Salazar.
En este caso, la historia es Casa de Muñecas (1879). Bajo la
dirección de Juan Fernando Cerdas, y con la actuación
de Rocío Carranza (La Pensión, Salomé), Fernando
Vinocour (Núcleo de Experimentación Teatral), César
Meléndez (El Nica) y Flor Urbina, se transforma el libro que
muchos conocimos en el colegio, en una obra magnífica, que transmite
emoción y llama a reflexionar acerca del papel de la mujer en
nuestra sociedad moderna.
En medio
de una escenografía minimalista, y con una interesante mezcla
de vestuarios que van de lo clásico a lo moderno, se desarrolla
este clásico de Henrik Ibsen. Los papeles son interpretados con
fuerza por los actores, pero conservando siempre un estilo amalgamado
con esos pequeños detalles, que hacen que la obra de sienta muy
nuestra. En pocos minutos los personajes logran ubicar su historia y
captar la atención, dejándolo a uno inmerso en la obra
de Ibsen, experimentándola como muchos nunca antes lo habrán
hecho.
No está
de más decir que las 2 horas que dura la obra, pasan volando.
La
Casa de Muñecas
Casa de
Muñecas es un clásico del teatro escrito en 1879 por el
dramaturgo noruego Henrik Ibsen. Relata la historia de Nora Helmer,
un ama de casa que falsifica una firma para conseguir un préstamo.
Durante toda la vida, Nora ha guardado en secreto su hazaña para
no herir el orgullo su esposo, Torvaldo: era impropio de una mujer de
la época participar de los negocios, y más a espaldas
de su esposo.
La historia
da un giro cuando Torvaldo despide al hombre que hizo el préstamo
a Nora, y éste revela el secreto de la falsificación.
Nora se da cuenta entonces que muchas veces, la realidad no es lo mismo
que diariamente está puesto ante nuestros ojos.
Ibsen ideó
Casa de Muñecas como una crítica hacia la Europa victoriana
y su doble moral. En el momento causó escándalo entre
el público, al arrojar sal sobre una de las heridas que hábilmente
ocultaba la sociedad de la época. Fue criticado por muchos, pero
también algunos críticos como George Bernard Shaw aclamaron
la obra, y aplaudieron la denuncia pública hecha por Ibsen.
Henrik
Ibsen fue uno de los escritores teatrales más reconocidos de
Noruega, y es considerado por muchos el padre del drama moderno. Otras
obras reconocidas de Ibsen incluyen Fantasmas (1881), Enemigo del Pueblo
(1882) y Pato Salvaje (1884), esta última es considerada su obra
maestra.
Los
Derechos Humanos mediante el teatro
Esta producción
de Casa de Muñecas es parte del Proyecto Ibsen, desarrollado
por la Defensoría de los Habitantes, con apoyo del Reino de Noruega
y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El proyecto
busca educar al público en temas de derechos humanos, aprovechando
obras trascendentales como Casa de Muñecas. Específicamente
en este caso se toca el tema de la desigualdad de las mujeres, que tiene
actualmente tanta importancia como lo tuvo en la época de Ibsen.
El proyecto
de la Defensoría tiene como público meta los estudiantes
de colegio, a quienes se invita a presenciar la obra y posteriormente
se les impulsa a continuar en sus colegios la reflexión sobre
el tema expuesto, mediante talleres organizados con apoyo de la Defensoría.
Cada
obra desarrollada por el Proyecto Ibsen se presenta inicialmente al
público en general, y posteriormente a los estudiantes.
La etapa
de presentación al público de Casa de Muñecas se
dará esta próxima semana. Habrá otra función
de la obra en el Melico Salazar el día sábado 1 de agosto,
y otras tres el 4, 5 y 6 de agosto. La entrada es libre, y los boletos
se consiguen en el teatro previo a las funciones. Se recomienda llamar
a la boletería de previo: la obra ha despertado gran interés
entre el público costarricense, y normalmente las entradas se
agotan desde varias horas previo a cada función.
Posteriormente
del 11 de agosto y hasta el 25 de setiembre, se continuará con
la segunda temporada para estudiantes, esta vez en el escenario del
Teatro Eugene O´Neill, del Centro Cultural Costarricense Norteamericano,
en Barrio Dent.
La Defensoría
de las y los Habitantes espera una asistencia superior a las 15.000
personas durante esta temporada.
Ficha:
Casa de Muñecas, de Henrik Ibsen. Dirigido por Juan Fernando
Cerdas. Con actuación de Rocío Carranza, Fernando Vinocour,
César Meléndez, Flor Urbina, Andrés de la Ossa
y Guisella Solís. Teatro Melico Salazar, 1, 4, 5 y 6 de agosto,
8 PM. Entrada libre (boletos disponibles de previo en el teatro). Duración
aproximada: 2 horas.