La
Cámara Costarricense del Libro reacciona ante el pronunciamiento
de la Comisión Intergubernamental que adujo que el fotocopiado
con fines educativos es permitido.
La
Lic Gloria Navas y Dunia Solano, Presidenta de la Cámara, se
refirieron en conferencia de prensa al tema y fueron enfáticas.
La
reacción surge después de que la Comisión
del gobierno anunciara que era permitido fotocopiar libros (ver nota
al respecto).
En
aquel momento el propietario de la Librería Francesa y miembro
de la Cámara, afirmó a CulturaCR.NET que "el fotocopillaje
sigue siendo ilegal y conlleva a penas de carcel. La comisión
gubernamental que opinó a favor de la piratería editorial
no es vinculante como lo vamos a demostrar con los abogados de la Cámara
Costarricense del libro".
"Como
ilustración imaginemos, sólo por un instante, que gracias
a las modernos avances tecnológicos, pudiéramos prescindir
de los libros en el proceso educativo. ¿Podrían realmente
todos nuestros estudiantes acceder al conocimiento?", sostuvo Solano
después de plantear los principios del pronunciamiento que la
CCL realizó al respecto.
Este
pronunciamiento se basa en los tres principios siguientes, según
Solano:
"1.
En Costa Rica los derechos de propiedad intelectual se encuentran consagrados
a nivel constitucional, con base en el artículo 47de la Constitución
Política
2. A través de la Ley de Derechos de Autor y Derechos Conexos,
del año 1982, se reconocen los derechos exclusivos que amparan
a los autores de obras literarias y artísticas, concediéndoles,
entre otros, el derecho exclusivo de autorizar o prohibir cualquier
reproducción de sus obras, entre ellos los relacionados con el
tema en cuestión, de las fotocopias.
3. Costa Rica ha suscrito una serie de tratados internacionales que
reconocen estos derechos exclusivos a los autores de obras, que representan
estándares internacionales en la materia".
Solano sostuvo que el libro es necesario en el proceso educativo y que
aunque existe la Internet, "hoy ni siquiera podemos asegurar que
en cada hogar de Costa Rica existe al menos un libro, una revista o
un periódico, entonces ¿cuándo podríamos
asegurar un procesador conectado a la red en cada hogar?".
La
CCL reacciona planteando que “La Constitución Política
de Costa Rica protege el derecho de autor, por lo que es un derecho
de carácter constitucional, esto es un principio básico
para efectos de interpretación”, señaló Gloria
Navas. Según la abogada no es el gobierno quien debe interpretar
las leyes, sino la Asamblea Legislativa.
Para
algunos consultados en el tema el gobierno actúa de manera contradictoria
porque defiente intereses de propiedad intelectual en casos de agroquímicos
u otros relacionados con intereses de transnacionales como tecnologías
de la información, pero no difiende la producción de libros
costarricenses, que es de pequeños y medianos empresarios del
país.
Solano
está de acuerdo en que "el 90% de los actores de este mercado
lo conforman medianas y pequeñas empresas y empresas familiares,
que dan sustento directo al menos a 1.400 familias, tomando en cuenta
solo a nuestros asociados. A estas familias debemos sumar a las que
nos ofrecen diversos servicios y bienes, como diseñadores gráficos,
alquileres de locales, transportistas, limpieza, suministros de oficina,
y las que dependen de empresas no asociadas, en número considerable".
"El
fotocopiado ilegal afecta en primer lugar al patrimonio intelectual
constitucional del autor, y en segundo lugar al derecho constitucional
al trabajo de un sector importante de la población económicamente
activa, que en épocas de crisis como la que enfrentamos, representa
una importante fuente de trabajo", amplió la Presidenta
de la Cámara del Libro.
No
obstante, también es sabido que de la venta de libros didácticos
-el mayor mercado en Costa Rica- se sostienen empresas transnacionales
del libro como Editoriales Santillana (subsidiaria de Alfaguara) y Norma
(colombiana con socios ticos), así como aquellas que producen
libros didácticos en otros países (principalmente de idiomas)
y son importados para la venta en Costa Rica.
La
CCL defiende que los interesados deben pedir autorización para
fotocopiar libros, según establece la Ley.
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usted desea opinar escríbanos a debrusproducciones@gmail.com