XVIII
Feria Internacional del Libro de Cuba presenta 266 editoriales de
43 países.
Letralia
para Culturacr.net., febrero de 2009, San
José, Costa Rica
Encuentro/taller
para aspirantes a escritores y lectores
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La XVIII Feria Internacional
del Libro Cuba 2009 abrió este 13 de febrero sus puertas al público
en la colonial Fortaleza de San Carlos de La Cabaña, en La Habana.
En el evento participan unos 350 expositores de 43 países, con
Chile, España y México a la cabeza, y están representadas
266 editoriales.
La nueva edición
tiene a Chile como país Invitado de Honor y rinde homenaje a
los escritores cubanos Fina García Marruz y Jorge Ibarra, así
como a la Casa de las Américas, en el 50º aniversario de
su fundación.
Presentaciones literarias,
encuentros con autores, ventas de publicaciones, muestras editoriales,
coloquios, lecturas de poemas y narraciones, conciertos, espectáculos
y exposiciones, conforman el programa de la Feria en La Habana, que
se extenderá hasta el próximo 22 de febrero. Luego, la
muestra se trasladará por etapas de occidente a oriente hasta
su clausura, el 8 de marzo, en la provincia oriental de Santiago de
Cuba.
Los chilenos presentan
un vasto programa cultural con la presencia de destacados escritores,
artistas y personalidades oficiales. La comitiva del país austral
está encabezada por la presidenta Michelle Bachelet, quien asistió
la noche del viernes 13 con el mandatario anfitrión, Raúl
Castro, a la inauguración oficial de la feria, ceremonia a la
que también asistieron los ministros de cultura de Chile, Ecuador,
Honduras y Polonia, además de altos funcionarios de Rusia, Vietnam
y México.
Bachelet se refirió
a los sufrimientos del pasado vividos por artistas, cineastas y escritores
en el proceso de construcción de una sociedad libre. Del mismo
modo, resaltó la riqueza cultural con que cuenta Chile, Cuba
y los pueblos “que ahora comparten de manera singular un reencuentro
latinoamericano, donde se crean las condiciones para que florezca una
cultura de vida donde por mucho tiempo campeó la cultura de la
muerte”.
Con el lema “Abrazo
entre dos pueblos”, el Pabellón de Chile, ubicado en la
Plaza de San Francisco de Asís, está compuesto por tres
naves, una de ellas repleta de libros con la poesía de Pablo
Neruda como un estandarte. Una exposición con imágenes
de Fidel Castro y Salvador Allende, durante el viaje del presidente
cubano a la nación sureña, en 1971, da la bienvenida a
los visitantes del pabellón.
Una de las naves
está dedicada a la literatura infantil y juvenil y otra a los
más de 5.000 kilogramos de libros que Chile trasladó hasta
la isla caribeña, de los cuales serán donados a la nación
anfitriona los que no hayan sido vendidos al término del evento.
Una decena de escritores
chilenos se trasladó a Cuba para participar en la feria, como
parte de una delegación que incluye también a políticos
y empresarios, entre ellos Raúl Zurita y José Miguel Varas.
Entre los autores participantes se encuentran el editor Pedro Montes,
los narradores Luis Aguilera y Jorge Navarro, y los poetas Teodoro Elssaca,
Héctor Hernández Montecinos, Dinko Pavlov, Guillermo García
y Andrés Morales.
También se
encuentran en la isla las escritoras Diamela Eltit, Faride Zerán,
Lucía Guerra, Carmen Berenguer, Cristina Larco, Ximena Troncoso
e Isabel Gómez.
El “antipoeta” declinó la invitación.
El poeta Nicanor Parra, uno de los invitados estelares de la feria,
descartó ir a Cuba por razones vinculadas tanto con su estado
de salud como con motivos políticos, aunque la Dirección
de Asuntos Culturales de la Cancillería chilena corroboró
la invitación.
En 1970, Parra,
quien hoy tiene 95 años, fue condenado públicamente por
la Casa de las Américas por una visita que el escritor realizó
a la Casa Blanca, en Washington. Por aquellas fechas la institución
cubana le había solicitado ser parte del jurado de su premio
literario, pero tras la visita a Washington, que incluyó un té
con la esposa del presidente de Estados Unidos en ese entonces, Richard
Nixon, la institución cubana advirtió que su asistencia
a La Habana era incompatible con “su reciente visita a la Casa
Blanca”.
Sólo un año
antes el organismo cultural cubano había publicado una colección
de sus poemas junto con Pablo Neruda y Gabriel García Márquez.
Como consecuencia del episodio, la Sociedad de Escritores de Chile sometió
al llamado “antipoeta” a un juicio público y lo declaró
oficialmente fuera de la izquierda.
Casi 40 años
después, la misma entidad que lo condenó intentó
hacer las paces con él, aunque infructuosamente. “Nos habría
encantado tenerlo y disfrutar su palabra de doble filo o de miles de
filos”, dijo Roberto Zurbano, director del fondo editorial de
Casa de las Américas, añadiendo que Parra era uno de los
invitados prioritarios, pese a la polémica histórica.
El viernes 13 en
la tarde, en la Sala Alejo Carpentier de la Fortaleza San Carlos de
la Cabaña, se había celebrado el homenaje al escritor
argentino Julio Cortázar, en el 25º aniversario de su fallecimiento,
evento al que asistieron sus amigos cubanos Miguel Barnet, Pablo Armando
Fernández y César López, así como el francés
Alex Sicard, quienes recordaron el talento, generosidad, ternura y transparencia
del autor de Rayuela.
La ocasión
fue propicia para presentar el libro ganador de la séptima edición
del Concurso Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar 2008, titulado
Skizein (Decálogo del año cero) y otros cuentos, de la
joven escritora cubana Polina Martínez Shvietsova, anteriormente
merecedora del Premio de la Gaceta de Cuba, quien declaró que
el cuento, que está inspirado en personajes y hechos reales,
trata de cómo llegar a Dios mediante la locura o la inspiración,
y lo preparó desde el año 2007, aunque después
le añadió algunas disquisiciones filosóficas.
La Fundación
Biblioteca Ayacucho, creada por el gobierno venezolano en 1974 con el
objetivo de promover vínculos entre la literatura latinoamericana
contemporánea y el pasado histórico del continente, presentó
dos nuevos títulos: Con las mismas manos y Lo que va dictando
el fuego, libros de Roberto Fernández Retamar que cuentan con
selección y prólogo del doctor Roberto Méndez Martínez.
Con las mismas manos
pertenece a la colección Clave de América, que se caracteriza
por la prontitud y la accesibilidad al público lector, y es una
selección de textos poéticos y ensayos dedicados a la
poesía. Por su parte, Lo que va dictando el fuego, título
tomado por Méndez de un poema de sor Juana Inés de la
Cruz, es mucho más vasto y pertenece a la Colección Clásicos.
Los libros ganadores de los Premios Casa de las Américas 2008
fueron presentados en la Sala José Antonio Portuondo.
El 14, en la sala José Antonio Portuondo, tuvo lugar el lanzamiento
de la colección Premio Casa de las Américas 2008, auspiciado
por el Fondo Editorial Casa de las Américas y por el proyecto
de Córdoba en España. Esta colección recoge todos
los textos galardonados en las categorías Poesía, Cuento,
Literatura caribeña en francés o creole, Ensayo histórico-social
y Literatura Brasileña.
De la argentina
Laura Yasan se presentó La llave Marilyn (Premio de Poesía),
que recorre lo intimista y los otros mundos creados por el subconsciente.
La autora leyó algunos de sus textos como “Autonomía
del margen”, “Deje su mensaje después de la señal
(tomo 2)”, “Química orgánica”.
El Premio de Cuento,
de la también argentina Samanta Schweblin, La furia de las pestes,
tuvo como presentador a Roberto Zurbano, quien en ausencia de la autora
tomó partida para afirmar que se trata de un libro posmoderno,
actual, representativo de lo más reciente de la literatura latinoamericana.
Literatura Caribeña
en francés o creole recayó sobre el escritor haitiano
Luis-Philippe Dalembert, profesor, y autor de tres novelas. El volumen
Los Dioses viajan de noche, con el que mereció el galardón,
es un relato sobre la familia, la tierra-patria lejana, el mundo del
vudú, la magia, la distancia, la memoria y la identidad.
El colombiano Hugo
Niño, con El etnotexto: las voces del asombro, fue el premiado
en Ensayo Histórico-Social. El autor expresó que en sus
páginas está la inspiración del padre De las Casas,
Francisco Pizarro, Francisco de Orellanas y Fernando Ortiz. El premio
de Literatura Brasileña fue dado a Carlos Walter Porto-Gonçalves
por su ensayo La globalización de la naturaleza y la naturaleza
de la globalización. El presentador Roberto Alpízar entregó
sus palabras en una carta, elogiando el trabajo del autor que enmarca
la globalización “en el capitalismo putrefacto que acaba
con la humanidad y la naturaleza”.
El Centro de Estudios
Martianos presentó varios títulos sobre el poeta nacional
cubano, José Martí, como El amor como un himno; poemas
cubanos a José Martí, con selección y notas de
Carlos Zamora y Arnaldo Moreno Yong, presentado el sábado 14.
El domingo 15 fue presentado José Martí dirigente, político
e ideológico, de Jorge Ibarra.
Asimismo, el 18
de febrero serán presentados, a las 12 del día, José
Martí y el caso Cutting, de Rodolfo Sarracino, y Martí
en su siglo y en el nuestro, de Paul Estrade; y a las 5:30 de la tarde
Una revolución martiana y marxista y José Martí
y los trabajadores, ambos de José Cantón Navarro.
Los premios David: literatura inédita.
El 15, en la Sala José Lezama Lima, se llevó a cabo la
presentación de los Premios David, galardones nacionales cubanos
convocados por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac)
en los géneros de cuento, poesía y teatro. La presentación
estuvo a cargo de Raúl Flores y de la directora de Ediciones
Unión, Olga Marta Pérez.
El premio se realiza
en coauspicio con Ediciones Unión y la Asociación Hermanos
Saíz, para escritores inéditos de Cuba. Aunque, lamentablemente,
el libro de cuentos Cuerpo público, de Mairelys Ramón
Delgado, no pudo llegar a tiempo a la ceremonia, sí fueron presentados
los ganadores en poesía y teatro, el poemario Del diario de Eva
y otras prehistorias, de Yanelys Encinosa, y la obra teatral Vacas,
de Rogelio Orizondo.
Silvio Rodríguez presentó su compendio Cancionero.
También el 16, en la Sala Nicolás Guillén, fue
presentado en una breve ceremonia el libro Cancionero, volumen que reúne
títulos escritos por el cantautor Silvio Rodríguez y editado
por Tupac Pinilla, quien se hizo acompañar por el autor y por
el cineasta Jorge Fuentes, encargado de las palabras de presentación.
El libro reúne
las canciones emblemáticas de Rodríguez en cada década
y cerca de cien canciones inéditas. El autor agradeció
el entusiasmo con que el Instituto Cubano del Libro (ICL) acogió
este proyecto y declaró que precisamente estas canciones están
hechas pensando en el pueblo cubano.
Otra de las actividades
destacadas fue la entrega, este lunes 16, del Premio Nacional de Literatura
de Cuba al poeta Luis Marré (Guanabacoa, 1927), evento al que
asistieron, en la Sala Nicolás Guillén, Abel Prieto, ministro
de Cultura; Iroel Sánchez, presidente del ICL, y Nancy Morejón,
Premio Nacional de Literatura y presidenta de la Asociación de
Escritores de la Uneac.
Marré (sentado) recibió el Premio Nacional de Literatura,
un diploma obra del pintor José Luis Fariñas (izquierda),
de manos del ministro Abel Prieto (izquierda).
El ministro Prieto entregó a Marré el diploma, realizado
por el pintor José Luis Fariñas, y a continuación
la poeta Morejón confirmó que “no es la casualidad
ni el azar concurrente quien nos reúne en esta tarde para reconocer
a Luis Marré por este importante premio”. Marré,
aseguró, “es un poeta de valores incalculables, o tal vez
incalculados por la crítica más hacendosa, es el suyo
uno de los discursos poéticos más atractivos de la segunda
mitad del siglo XX”.
Con humildad y sentido
del humor, Marré leyó sus palabras de agradecimiento,
en las que recordó que hasta los seis años vivió
en el campo, junto a una carretera que llegaba a Guanabacoa, pero desde
allí era posible escuchar los trajines de la ciudad, la sirena
de los barcos, semejante al grito de un animal herido. “En noches
claras las luces del faro del morro se cruzaban con las de la farola
del capitolio, como si fueran las varillas de los dos abanicos de sus
abuelas, dándose balance y contando chismes en el portal”.
En ocasión
de tener a Chile como país Invitado de Honor de la feria, la
revista Casa de las Américas dedicó su más reciente
número a la nación sureña, coyuntura editorial
que sucede por cuarta vez, según explicó el poeta Roberto
Fernández Retamar, presidente de la institución cultural
y director de la publicación.
Fernández
Retamar explicó que con anterioridad Casa de las Américas
ofreció sus páginas a Chile en ocasión de la llegada
al poder del presidente Salvador Allende (1970), tras el golpe de Estado
del 11 de septiembre de 1973 y por el Centenario de Pablo Neruda, en
2004. La presentación, celebrada días antes de la inauguración
de la feria en una céntrica librería de Cienfuegos, 250
kilómetros al sureste de La Habana, contó con la presencia
de los jurados del Premio Literario Casa de las Américas.
El presentador destacó
la publicación en ese número de un ensayo del chileno
Grínor Rojo, quien participa como jurado en el género
de novela. Otro texto cuya importancia recalcó fue una entrevista
que el cineasta cubano Jorge Fuentes le realizara al presidente de Bolivia,
Evo Morales.
Iniciada en 1982,
la Feria Internacional del Libro de Cuba reúne cada año
a más de cuatro millones de visitantes de la isla caribeña
y de otros países. En la edición de 2008 se pusieron a
la venta 8,5 millones de ejemplares de más de 1.000 títulos.
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