Culturacr.net.,
enero-febrero de 2009, San José, Costa Rica
Encuentro/taller
para aspirantes a escritores y lectores
|
Desprestigio
para quienes se lo merecen, premios declarados desiertos pese a abundante
obra de calidad publicada, jurados cuestionados por argollas académicas,
escritores de prestigio que ni siquiera someten sus libros a los premios,
personajes ligados al gobierno con premios dobles, entre otras razones
se siguen esgrimiento en contra de los llamados premios nacionales que
otorga el Ministerio de Cultura.
Jurado
de literatura muy cuestionado
Este
año 2009 no fue la excepción. El jurado ha sido interpelado
principalmente por haber declarado desierto los premios Aquileo Echeverría
en cuento y ensayo, a pesar de haberse publicado en el año 2008
gran cantidad de títulos en este género literario (34
obras en cuento, por ejemplo), incluyendo libros muy bien criticados
como Viajero que huye de Uriel Quesada y que pertenece a Uruk
Editores, una editorial privada.
También
han sido publicadas obras de Editorial Perro Azul, Andrómeda,
Arboleda, entre muchas otras que han merecido buenas críticas
de lectores costarricenses, pero no tienen representación en
los jurados que nombra el Ministerio. Sin
nombrar libros publicados por la mismas editoriales de las universidades
estatales.
Este
año los jurados seleccionados para los premios de literatura
fueron Claudio Monge por la Asociación de Autores,
Marielos Castro por la Universidad Nacional y Gabriel
Baltodano por el Ministerio de Cultura. Gabriel Baltodano también
labora como catedrático en la Universidad Nacional junto a Marielos
Castro y Claudio Monge funge como Presidente del Consejo Directivo de
la Editorial Costa Rica.
A
propósito de los cuestionamientos sobre los premios declarados
desiertos, el jurado Gabriel Baltodano afirmó a Redcultura.com
que “en literatura es importante que el estilo corresponda a la
época, que sea contemporáneo. Encontramos que casi todos
los cuentos tenían un estilo más tradicional. En cuanto
a la temática (...) faltó un poco, muchos se desarrollaban
en mundos lejanos o no tenían interés directo sobre la
realidad actual del país”.
Monge Pereira indicó que “los jurados se
integran por personas que poseen su formación, sus criterios
propios y sus estéticos; amén de su cosmovisión
y posición ideológica”(...) “los criterios
que imperan son los de la mayoría simple y siempre son muy serios
y profesionales, aunque algún miembro del jurado no los comparta”.
La
rebelión contra Carlos
Asimismo,
a la redacción de Culturacr.net llegan informes sobre amiguismos
en la designación de los premios, como es el aparente caso de
Claudio Monge Pereira (jurado de los premios literarios
de novela, cuento y ensayo), quien públicamente en otra oportunidad
salió en defensa del periodista Carlos Morales
ante un caso de supuesto acoso sexual en el año 2002. En esa
oportunidad Monge Pereira defendió a Morales de manera explícita
y ahora en el 2009, junto con otros dos jurados, le otorgan el Premio
Nacional de Novela a Morales por su obra La rebelión de las
avispas.
En
una nota publicada en agosto de 2002 en el Semanario Universidad (verla
al final de esta nota), Monge Pereira escribió "como
universitario me siento dolido y avergonzado por lo que hacen personas
inescrupulosas (en referencia a la denuncia de acoso) (...) Yo siento
que la mafia moderna de microscopio y gabacha almidonada quiere transformar
esta universidad en un cuadro desgarrador de enanos espirituales y bufones
oportunistas". Más adelante afirma que "Siempre
podrás contar conmigo, para esta lucha y las venideras".
Se despide como amigo y hermano, para después dedicarle
"un poema en el acoso", como es titulada la nota
(ver al final).
Ante
los cuestionamientos Claudio Monge Pereira declaró a Clubdelibros.com
que "no necesariamente los acuerdos se toman por unanimidad.
La normativa permite que la decisión se tome por mayoría
simple, sólo que eso no se consigna en el acta. En este caso
respeto el criterio mayoritario. Yo tenía mis candidatos y candidata
para ese premio, no obstante, el resto del jurado no".
Por
su parte Carlos Morales, en entrevista a esa misma web, dijo: "Pude
ver en la red la alusión bajuna a don Claudio Monge. ¡Como
si el jurado no estuviera compuesto por tres doctores en literatura!
¡Como si yo los hubiera nombrado! ¡O como si el requisito
para premiar fuera ser enemigo de Carlos Morales o no tener amigos en
este mundo! Esa es la clase de razonamientos que la novela critica.
Aproveché para recortar el artículo de don Claudio, que
es buenísimo, y me alegra sobremanera que lo difundan por todas
partes. Eso le da más méritos al libro y retrata aún
más a los personajes corruptos, rastreros, mediocres y sobalevas
que ella critica. A la mayoría del jurado no los conozco, pero
si fuesen enemigos míos entonces debo suponer que estos críticos
pazguatos pensarían que SÍ fue un buen premio. ¡Alabado
sea Dios!"
Incluso
en el periódico La Nación, en la sección cartas
a la columna, salió un texto firmado por Marcia Ugarte Barquero,
Paola Brenes Hernández, Ligia Martín, Soledad Díaz
Pastén, Ana Lorena Camacho, Anna Arroba, Gabriela Arguedas, Ana
Marcela Montanaro, Paquita Cruz, Seidy Salas, Roxana Hidalgo Xirinachs,
Sylvia Mesa Peluffo, en el que interpelan directamente a la Ministra
de Cultura con el siguiente texto: "En el 2002, el exdirector
del Semanario Universidad , Carlos Morales Castro, fue despedido de
la UCR por acoso sexual. Hace poco ha merecido el Premio Nacional de
Novela por una obra inspirada en su experiencia desde el acoso hasta
el despido. Un miembro del jurado que le otorgó ese premio es
Claudio Monge, su gran amigo, como consta en el “poema”
que Monge le dedicó, llamado “Colibrí Morales”
y publicado dentro del artículo “Un poema en el acoso”
( Semanario Universidad, 22/7/02). Ese galardón literario también
premia el acoso sexual y demuestra cómo las cofradías
machistas siguen promoviendo la misoginia. La ministra de Cultura, María
Elena Carballo, debe dar una explicación sobre todo esto".
¿Dará las respuestas la Ministra de Cultura?
Asimismo,
en Informa-tico.com
fue publicada una amplia nota sobre una carta formal enviada a la Ministra
María Elena Carballo, en la que se solicita anular el fallo del
premio en novela, por considerar a la novela de Morales "ofensiva"
y con un "humor agresivo". La directora Regional de Estudios
de la Mujer, Montserrat Sagot, explicó a Informa-tico.com que
la obra "violenta dos principios fundamentales" debido
al carácter satírico con que trata una denuncia por acoso
sexual. "Creemos que una obra con un discurso tan misógino
no puede ser merecedor de un premio nacional y menos si está
incumpliendo una convención internacional", expresó
Sagot. "Segundo, uno de los principales jueces debió
excusarse del jurado, al ser amigo íntimo de Morales y haber
hecho pública, hace unos años, una carta en la que prometió
estar con él para siempre, apoyarlo para siempre",
agregó la feminista acerca de Claudio Monge.
Sagot
declaró que, tras leer algunos extractos del libro, su conclusión
es que es "ofensivo" y "una burla contra la mujer
que lo denunció". "Llama a las mujeres "tortis",
de "tortilleras", y zapatonas... Se burla de cualquier persona
que se haya pronunciado en contra de la situación de acoso sexual",
acotó Sagot.
En
la misma nota de Informa-tico, Juan
Murillo agregó que "no necesita el lector adentrarse
mucho en el texto para darse cuenta que el propósito central
de la obra no es el aporte a la discusión sobre el género,
la representatividad y la justicia, sino el simple afán de venganza
y desquite".
Resulta
también interesante y muy ilustrador un
ensayo escrito por Juan Murillo sobre las obras
presentadas en novela y que tenían posibilidad de ganar según
su criterio. El breve texto fue entregado a Culturacr.NET antes de ser
dado el resultado de los premios. En el ensayo de Murillo la novela
de Morales no es considerada como favorita, ni siquiera mencionada (leer
todo el ensayo aquí).
Murillo
también escribió en su blog de Redcultura.com
sobre su criterio acerca de los libros presentados a la rama de cuento.
Ensayo
e historia también desiertos
En
la rama de historia, Juan Rafael Quesada, Patricia Alvarenga
y Ana Cecilia Román, coincidieron en que ninguna de
las obras cumplió con la totalidad de los requisitos. Asimismo,
en la categoría de ensayo, el jurado conformado por Margarita
Rojas, Luis Fernando Días y Maynor Mora, indicó
que de todas las obras algunas cumplían parte de los requisitos
pero no todos por lo que se descartó la posibilidad de entregar
el reconocimiento en esta área. Sus razones fueron: Una parte
de las obras no pudo considerarse como candidata al premio pues se había
publicado en años anteriores o bien se trataba de reediciones.
Es por eso necesario mejorar el procedimiento de preselección
de las publicaciones, según publicó Clubdelibros.com
Resulta
crítico y polémico el criterio que manifestó a
Redcultura Margarita
Rojas, directora del Sistema Nacional de Bibliotecas y jurado
de ensayo: “Sería mejor que hicieran menos libros pero
de mejor calidad, con corrección de estilo y con más cuidado
de los editores. Ellos (los editores) son quienes tienen que revisar
cada libro y decirle al autor lo que tiene que corregir. Es preocupante
encontrar libros sin revisión filológica, con partes incluso
plagiadas, libros que no merecen salir ni ser publicados. No puede ser
que las Universidades estatales tengan a profesionales pagados tiempo
completo en sus editoriales y salgan libros así”.
Rojas fue específica: “Los libros de Perro Azul vienen
sin corrección de estilo, gramática, tildes o márgenes;
los de Editorial Lumbre vienen muchas veces con faltas de ortografía”.
Juan
Rafael Quesada concordó con la opinión de Rojas,
pero Monge Pereira defendió las editoriales públicas y
algunas privadas, aludiendo a insignificancias en los errores de edición.
Al parecer, el criterio de la forma y la edición en los libros
privó también en el racionamiento de los jurados que prefirieron
declarar desiertos los premios en estas ramas.
Poesía
que se reitera
En
poesía también hubo cuestionamientos, sobre todo por la
reiteración del premio a Erick Gil Salas. Corrales en el texto
publicado en Clubdelibros cuestionó que Gil Salas fuera tan extraordinario
poeta como para ganar dos premios tan cercanos.
Por
su parte, el poeta Klaus Steinmetz, después
de leer esta nota, escribió a Culturacr.net:
"Yo participé con dos libros del 2008. El primero (La
Yema del Tiempo) ganó el Premio Hispanoamericano Sor Juana Inés
de la Cruz y está siendo publicado en México. El segundo
(Morituri) ganó el Premio Mesoamericano Luis Cardoza y Aragón
y esta siendo distribuido por el Fondo de Cultura Económica.
El primero ganó entre 52 libros de todo el continente y en el
jurado estaban Myriam Moscona y David Huerta, en el segundo gané
entre 70 libros del área, en el jurado estaba el dominicano Plinio
Chahín. Estos son los dos premios de poesía más
importantes que se conceden en el Istmo y nunca habían sido ganados
en el mismo año por una sola persona". No obstante,
el también artista plástico no recibió el premio
nacional. "Parece que el Jurado tiene un criterio diferente
(al de los jurados de los premios internacionales). Evidentemente
alguien está desfasado", concluyó Steinmetz.
Al
parecer, la trascendencia internacional no es un criterio para la elección
de los ganadores.
Entonces,
¿cuáles son los criterios para elegir? Muchos coinciden
que son los criterios que decida el jurado libremente (la ley no especifica
al respecto) y durante demasiados años han privados los criterios
de amiguismos y argollas académicas, por la procedencia de los
jurados (UNA, UCR, MCJ y Asociación de Autores). Resulta poco
probable, según algunas opiniones, que un escritor proveniente
de una zona rural, sin ligámenes académicos o con grupos
posicionados en la Asociación de Autores o el Ministerio de Cultura,
puedan ganar un premio nacional de literatura; lo que deja en tela de
duda que los criterios empleados por los jurados sean de calidad y trascendencia.
Autores
no presentan sus libros
Algunos
dicen que muchos escritores ya no quieren postular sus obras a los premios
por diversas razones. "Con solo saber los jurados basta para
saber si se tiene posibilidad o no", dijo un escritor que
no se quiso identificar.
Como
lo ilustra Juan Murillo en el ensayo previamente mencionado,
muchos autores que publicaron sus obras en el 2008 no las presentaron,
a pesar de su calidad. "Faltan en esta lista las obras De ellas
la piel de Mario León Rodríguez, editada por Perro
Azul; Los días que fueron de Daniel Gallegos, editada
por Alfaguara, aparecida recientemente en librerías; La brigada
antiesperanza de Victor Flury; y finalmente, también publicada
este año en segunda edición, Los susurros de Perseo
de José Ricardo Chaves, que fue finalista al Premio Herralde
a principios de los años noventa", anotó.
Según
escritores consultados lo mismo sucede en los demás géneros
literarios.
Según
las cosas se ven y como lo dice Adriano Corrales: "(...)
y conforme pase el tiempo, los escritores, artistas, científicos,
y en general los intelectuales ticos, harán suya la sentencia
de un querido amigo poeta: la única forma de lograr credibilidad
en este país es mostrar y demostrar que uno nunca ha ganado un
premio nacional".
En
última instancia gran cantidad de escritores coinciden en que
lo bueno de los premios del Ministerio de Cultura es la dotación
económica, de gran ayuda para muchos trabajadores de la cultura
que trabajan de manera incansable con exiguos recursos. Un lector incluso
manifestó que "si otra entidad pública o privada
tuviera financiamiento y estructurara unos premios nacionales más
serios y plurales en su sistema de elección, no cabe duda que
podría llamarlos con toda legitimidad los Premios Nacionales
de la Cultura. El sustento de esos premios del ministerio solo se da
por el contenido económico".
No
son premios nacionales
"Deberían
cambiarle el nombre; para ser "nacionales" sería necesario
convocar a un referéndum. Sugerí que se llamara Premio
del Ministerio de Cultura. Y agregué que el jurado está
compuesto por personas cuyo criterio siempre será subjetivo ¡en
el mejor de los casos!", afirmó Tatiana Lobo hace unos
días. "En cuanto a la "justicia" de los premios,
es una ambición imposible ya que los jurados están compuestos
por muy poquitas personas cuyos criterios no son compartidos por todo
mundo. Desde este punto de vista todos los premios, sin excepción,
son injustos", había afirmado para Culturacr.com Tatiana
Lobo en el año 2007. (Leer
más)
"Los
"premios nacionales", salvo serias excepciones como el Magón
entregado a Felo García este año, son un fraude. Ni siquiera
son nacionales: muchos y muchas los reciben y nadie se entera ni saben
de quiénes o de qué se tratan. Son premios caseros, parroquiales,
de barrio", expresó coincidente el escritor Adriano
Corrales a Clubdelibros.com (Leer
texto completo).
"Por lo demás, un grupito se las arregla para tomar
(asaltar) la Asociación de autores (venida a menos por ello mismo,
pues no representa a los autores de este país) y la Editorial
Costa Rica, luego nombra (coloca) un jurado amigable, de tal manera
que se puedan entregar los premios a sus amigos, compadres y allegados.
No hay duda que los premios diz que nacionales se han prostituido, repito,
salvo serias y respetables ocasiones", agregó. El escritor
aboga por un cambio a la Ley que rige los premios.
Otros
fuertes cuestionamientos para este año
"Este
año, la continuidad oficiosa, al menos en literatura, no ha sufrido
cambios bruscos, salvo la declaratoria desierta en cuento y el invento
de una mención honorífica, en libro no ubicable, para
la edición comercial de unas fotografías de un conversador
de televisión. (En otros terrenos es alarmante: a un individuo
muy "conocido" - por cierto, muy amigo del conversador en
televisión- le entregan el premio de difusión cultural
García Monge y el de mejor intérprete en música)",
razonó Corrales Arias, también profesor del Instituto
Tecnológico de Costa Rica. (Leer
más)
Por
su parte, el poeta Edmundo Retana
planteó también a Clubdelibros,com esta misma línea:
"Mi percepción es que no siempre se premia lo mejor
de cada área artística sino que pesan criterios extraliterarios
: cercanía a los círculos del poder, por ejemplo. Con
el tiempo uno puede ver como algunos de los que ganan están cerca
de las instancias decisorias".(Leer
más)
El
narrador Santiago Porras agrega que (le) "resulta
difícil creer que ninguna de las obras cumpliera con el nivel
requerido para ser premiado, el nombre de algunos autores me da para
pensar que aquí sí que el jurado falla". (Leer
más)
Otro cuestionamiento que se ha sugerido es el de la nacionalidad de
los premiados. En reiteradas ocasiones los ganadores son chilenos o
cubanos, situación que plantea lo que la lectora Edelma
Núñez escribe así: "observo que
las escritoras premiadas son en su mayoría chilenas; esto no
significa, que el valor literario de una obra, tiene que ver con el
origen de su autor, pero este hecho, me molesta no sé por qué".
¿Carecen de calidad las obras de costarricenses? ¿Será
que las argollas académicas en las universidades (que tienen
representantes en los jurados: UCR y UNA) tienen muchos elementos extranjeros
en sus cuadros? ¿Tienen mejor calidad las obras de extranjeros?
Son muchas preguntas que quedan en el tintero.
Cuestionamientos
de años anteriores
Uriel
Quesada en su ensayo "Los Aquileo y la ansiedad",
publicado también en el año 2007, sostuvo que "los
Aquileo canalizan un tipo de ansiedad muy legítima, la de ganar
un espacio por medio del reconocimiento público. El problema
de los premios –y pienso en premios literarios– no es su
abundancia sino su escasez. Al contrario de un gran mercado librero
como España o México, los Aquileo son la única
salida al mar para muchos autores y sus obras. Tiene razón Alfonso
Chase cuando dice que ser premiado representa solamente cinco
minutos de fama, ni siquiera diez(...)".(Leer
más)
"Los
premios son, en cualquier sitio, objetos de controversia y por lo tanto
casi efímeros, luego de que los que los reciben, si a la prensa
le interesa darles sus cinco minutos de fama y poner sus nombres en
letra de molde", escribió en el 2007 sobre el tema.
"Los premios nacionales fueron, son y serán importantes
para aquellos autores que esperan reconocimiento y aplauso (...) Esto
sucede en todos los países del mundo. En todos los premios nacionales,
o extranjeros, en manos de la comunidad cultural que dirime conflictos
de prestigio, que no se relacionan, para nada, con la obra sujeto a
análisis y juicio", amplió.(Leer
más)
Iván
Molina propuso en el año 2007 "un estudio histórico
que combinara el análisis de premiados y jurados, y de sus eventuales
relaciones en términos laborales y afectivos, con una recuperación
testimonial mediante entrevistas a los jurados de los criterios que
han prevalecido en el otorgamiento de los premios". Según
Molina en ese estudio se descubrirían las siguientes realidades:
"1.
Nombramiento de jurados sin atender a su competencia o a sus logros
en el área específica a que corresponde el premio que
deberán otorgar.
2. Tendencia de las instancias o autoridades que seleccionan los jurados
a nombrar a las mismas personas con intervalos menores a cinco años.
3. Práctica de un amplio cabildeo, emprendida por algunos de
los posibles premiables o sus parientes o amigos, con los miembros del
jurado.
4. Fuerte inclinación de algunos miembros del jurado de vetar
o premiar a priori a ciertas personas, independientemente de la calidad
de la obra considerada." (Leer
más)
Ya
en una oportunidad, en el año 2007, Culturacr.com propuso los
Premios Nacionales del Público, para que los lectores en democracia,
por votación, decidan cuáles obras merecen el reconocimiento
por su calidad e impacto. Como afirma Lobo Wiehoff:
"A fin de cuentas, quienes deciden la calidad de una obra son
las y los lectores y, por supuesto, ese juez implacable que es el Tiempo.
Entonces, ¿para qué preocuparse por esta comedia tan aldeana?"
El
director de este medio, Geovanny Jiménez S.,
declaró a Clubdelibros.com que "los premios del Ministerio
de Cultura para llamarse nacionales deberían elegirlos los lectores
y/o representantes de muchas y variadas entidades públicas y
privadas, no un grupo de amigos como ha sido hasta la fecha. Los premios
deben ser democráticos o al menos representativos como es Costa
Rica, un país donde la mayoría decide por criterios de
calidad, gusto e impacto socio-cultural".
Para
este año 2009 el Grupo CulturaCR insistirá de nuevo en
esta propuesta, así que esté atento(a) al sitio para que
usted pueda votar y elegir las obras que merecen el reconocimiento del
público. Contamos con su apoyo y colaboración proponiendo
obras publicadas desde el 1 de enero de 2009.
Más
comentarios viejos y recientes amplían el debate que tiene años
de darse y del cual Culturacr.com ha recopilado muchos textos importantes.
Léalos haciendo clic aquí.
Envíenos
sus comentarios al correo debrusproducciones@gmail.com
Los
premios recientes son los siguientes:
Premios
Nacionales 2008
Premio Nacional de Cultura Magón: Rafael Ángel
“Felo” García
Premio Aquileo J. Echeverría en Novela: Carlos Morales Castro
Premio Aquileo J. Echeverría en Cuento: Desierto
Premio Aquileo J. Echeverría en Ensayo: Desierto
Premio Aquileo J. Echeverría en Poesía: Erick Gil Salas.
Premio Aquileo J. Echeverría en Historia: Desierto
Premio Aquileo J. Echeverría en Teatro: “La Romería”
de Jorge Arroyo
Premio Aquileo J. Echeverría en Artes Plásticas: Hector
Burke
Premio Aquileo J. Echeverría en Música: Carlos Gúzman
Premio Aquileo J. Echeverría en Libro no ubicable: Jorge Villalobos
Salazar
Mención de honor: Camilo Rodríguez
Premio Joaquín García Monge a la difusión cultural
nacional: Jacques Sagot
Premio Pío Víquez en periodismo: Marjorie Ross González
Premio al merito civil Antonio Obando Chang: Cristian Sanabria Jiménez
y José Arias Madrigal
Premio a la mejor actriz protagónica: María Chávez
y Alejandra Portillo.
Premio al mejor actor protagónico: Stoyan Vladic
Premio a la mejor actriz de reparto: Marcela Jarquín
Premio al mejor actor de reparto: Pablo Sibaja
Mejor director: Manuel Ruiz
Mejor escenografía: Jorge Rodríguez
Mejor grupo teatral: Teatro Girasol de la UCR
Mención de honor en teatro: Grupo Arketipo con la obra “Hamlet
García”
Premio Nacional de Música: Jacques Sagot
Premio Nacional de Cultura Popular Tradicional: Guillermo Martínez
Solano
Mejor grupo de danza: Compañía Cámara de danza
de la UNA
Mejor obra coreográfica: ”Punto ciego” de Francisco
Centeno
Mejor intérprete en danza: Carlos Caballero
Premio Nacional Clodomiro Picado en Ciencia: Jorge Amador Astúa
Premio Nacional Clodomiro Picado en Tecnología: Primo Luis Chavarría
Córdoba.
Y los jurados
en los premios declarados desiertos fueron:
Los jurados:
En cuento, ensayo y novela: Marielos Castro Villalobos, Gabriel Baltodano
Román y Claudio Monge Pereira.
En Ensayo:
Margarita Rojas, Luis Fernando Días y Maynor Mora
En historia:
Juan Rafael Quesada, Patricia Alvarenga y Ana Cecilia Román
Fuente:
MCJD y Micit
