Cuesta referirse a Carlos Luis Fallas (CALUFA) sin caer en la fascinación de su legado social y literario, pero es aún más difícil hacerle un homenaje sin caer en lo que muchos ya saben del gran hombre detrás del escritor y político costarricense.
Durante el año 2009 se conmemoran los 100 años de su natalicio, acaecido un 21 de enero de 1909 y el miércoles 21 de octubre de 2009 la Academia Costarricense de la Lengua realizará un homenaje en el Instituto México, para así también celebrar un aniversario más de la fundación de esa entidad en Costa Rica.
La Editorial Costa Rica, editora de sus reconocidos libros como Marcos Ramírez, Mamita Yunai, Mi madrina o Gentes y gentecillas, también se ha hecho eco del centenario (no era para menos) y ha publicado un volumen doble con todas sus obra en una bella edición.
El resultado: dos grandes tomos con una portada bellísima y una edición muy bien cuidada, pero a un mayor costo. Habría que preguntarse si CALUFA, el comunista convencido y el trabajador humanizado, lo habría aprobado. No era lo suyo la fanfarria, sino la humildad, hasta para llegar a considerarse siempre un escritor "aficionado".
Aunque las celebraciones y algunos actos demagógicos fueron en enero, en CulturaCR nos permitimos recordarlo aprovechando este nuevo homenaje de la Academia de la Lengua y exploramos su inexpugnable aporte literario y social.
En esta nota tratamos de sintetizar algunas curiosidades del gran CALUFA.
Detalles para la historia
"Debido al reciente centenario del escritor, se solicitó al Ministerio de Cultura iniciar las gestiones para adquirir por cuenta del Estado la bóveda, para poder convertirla en el Panteón de los Escritores Costarricenses", informa Wikipedia.
Aquí también habría que preguntarse en qué ha parado esta petitoria si es que se hizo, sobre todo si pensamos que el escritor fue enterrado, después de morir de un cáncer de riñon, en una bóveda común prestada con otros 12 cuerpos, sin identificación en el Cementerio Obrero. Podríamos imaginar que quizás así lo hubiera querido el que ha sido también considerado el escritor del proletariado.
Destaca en la vida de CALUFA, al igual que otra grande del país como Carmen Lyra, la discusión de si su legado político es más valioso que el literario. Muchos se inclinan por la segunda opción, principalmente en un país donde el socialismo nunca ha tenido oportunidad de calar en las masas.
Otro detalle curioso es que el autor de Manita Yunai, una novela traducida a muchos idiomas, fuera hijo no reconocido del director de las bandas de música militar de aquel tiempo, un tal Roberto Cantillano, y de quien tomara honrosamente su apellido: Adelina Fallas.
A pesar de no haber pasado del segundo año de secundaria, por su condición de pobreza (caso parecido al de Jorge Debravo), su obra literaria ha sido leído por miles de personas en Costa Rica y objeto de gran admiración y prestigio nacional e internacional.
Pablo Neruda, el gran vate chileno, Premio Nóbel de Literatura, es quien da a conocer la obra de CALUFA y quien "la hizo despegar de manera definitiva al mencionar a uno de los personajes de Mamita Yunai (Calero) en su obra Canto general" como se lee en Wikipedia.
Recibió el "Premio Iberoamericano de Novela" por su novela Marcos Ramírez, el Premio Nacional de Cultura MAGON en 1965 y fue declarado Benemérito de la Patria en 1977.
Como dirigente político destaca su inolvidable participación en la Huelga Bananera de los 30 en Costa Rica y su activa participación militar en la Guerra de 1948, con el Partido Comunista en alianza, para defender las garantías sociales, con Calderón Guardia.
En 1947 perdió uno novela y parte de su obra por la represión militar causada por la situación bélica que enfrentaba el país en esos momentos.
Otro grande de la literatura costarricense que cumple su centenario de nacido es Isaac Felipe Azofeifa, de quien nos ocuparemos en otro reportaje pronto.
Lo invitamos también a votar en el Ranking cultural, donde buscamos saber cuál es el escritor más emblemático de Costa Rica en el siglo XX .